Luego de superar un cuadro de neumonía que le significó retirarse de un evento en memoria del 11-S, Hilarry Clinton ha vuelto a la carrera. Su doctora de cabecera, Lisa Bardack, comentó los resultados del perfil médico al que se sometió la candidata demócrata durante esta semana, y que arrojaron resultados positivos. "(Clinton) está sana y en forma para ser la presidenta de Estados Unidos", dijo Bardack en una carta de dos páginas difundida por su equipo de campaña.

Clinton se presentó hoy en un evento de Carolina del Norte, el primero después del domingo pasado, amenazada por el acecho de su rival republicano Donald Trump. Según una encuesta publicada hoy y elaborada en conjunto por el The New York Times y CBS News, el magnate inmobiliario está empatado con Hillary con un 42 por ciento de preferencia de votos. Esto, en caso de que se incluyan a los otros candidatos, el libertario Gary Johnson y la verde Jill Stein.

Pero cuando las opciones de respuesta son sólo Clinton y Trump, sus valoraciones cambian. La ex secretaria de Estado cuenta con un 46 por ciento de las preferencias, mientras que el showman obtiene un 44 puntos porcentuales. "No lo sé amigos, ¿ustedes creen que Hillary Clinton es capaz de estar aquí de pie durante una hora y hacer esto? Yo no lo sé. No lo creo", dijo Trump en un acto en el estado de Ohio.

Trump aprovecha su remonte para darle a Clinton donde más vulnerable puede ser; hace algunos años, mientras ejercía el cargo de secretaria de Estado, sufrió una trombosis cerebral que la mantuvo por varios días inactiva. No era la primera vez: ya en 1998, durante una campaña por Chuck Schumer, senador demócrata de Nueva York, la candidata tuvo que ser internada. "Tuve suerte. Pudimos disolverlo por completo y no hubo más consecuencias", dijo Clinton en una entrevista con el The New York Daily News.

Aunque Trump esté usando con ironía los problemas de salud de Clinton, y según algunas encuestas de intención de voto estén virtualmente empatados, los datos de la consultora RealClear Politics muestran otro escenario, vinculado directamente al funcionamiento del sistema electoral estadounidense. Contando los estados en los que cada uno de los candidatos es absolutamente favorito, en los que son sólo favoritos y en los que están empatados, Hillary Clinton obtendría 209 votos electorales contra 154 de Donald Trump.

Y las elecciones las gana el candidato que consiga 270 votos electorales, independientemente de la cantidad de votos individuales.

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