Los dos favoritos para convertirse en candidatos a la presidencia de Estados Unidos, el republicano Donald Trump y la demócrata Hillary Clinton, son rechazados por gran parte de los estadounidenses. Así lo demuestra una encuesta que recoge que un 65% de la ciudadanía norteamericana rechaza a Trump, mientras que un 55% censura a la candidata demócrata.

En la historia de la votación, básicamente nunca hemos tenido un candidato (que sea) percibido negativamente por parte de la mitad de los electores”, lamentó Ben Sasse, senador republicano por estado de Nebraska (centro), según informó al diario estadounidense The Washington Post.

The New York Times analiza que desde 1984 nunca un candidato a la presidencia de Estados Unidos había tenido un ratio tan negativo. Asimismo, nunca un presidenciable había tenido más detractores que partidarios.

El enorme porcentaje de ciudadanos que rechazan a Donald Trump puede radicar en la conflictividad de sus propuestas. La construcción de un muro en la frontera con México para que los latinos no entren en territorio estadounidense, su radical política migratoria, su postura frente al aborto o su posición ante el terrorismo yihadista son algunas de las propuestas que generan más rechazo entre la población.

El rechazo a Hillary Clinton es distinto. La campaña de las elecciones presidenciales de 2016 se está caracterizando por un movimiento único de rebelión contra la política tradicional. La candidata demócrata representa todo lo contrario. Es la favorita del establishment y continúa la saga de su marido Bill Clinton. Todo ello causa el rechazo de los estadounidenses que buscan revertir la situación actual.

 

 

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