Los cuatro principales candidatos a jefe del Ejecutivo español se miden esta noche en el único debate electoral de la campaña, una contienda que se presenta decisiva para atraer a su red alguno de los votantes indecisos de los comicios legislativos, que ascienden a un 30 por ciento de los electores.

Mariano Rajoy (PP, centroderecha), Pedro Sánchez (socialista Psoe), Pablo Iglesias (Unidos Podemos, izquierda antiausteridad) y Albert Rivera (Ciudadanos, liberales) debatirán, a partir de las 22:00 horas (20.00 GMT), sus argumentos y programas .

Este es el primer debate entre las cuatro líderes de las principales fuerzas políticas, ya que hasta ahora, el jefe del Ejecutivo español en funciones, Mariano Rajoy, se había negado a ello y solo accedió, en la anterior campaña, en diciembre pasado, a mantener un encuentro con el candidato socialista.

Los aspirantes llegan a este cara a cara con la mirada puesta en los votantes indecisos, que según la encuesta publicada el pasado jueves por el oficialista Centro de Investigaciones Sociológicas español (CIS), ascienden al 32 por ciento de las personas que han decidido votar en las elecciones del día 26.

Esta cita electoral se considera una repetición de los anteriores comicios, celebrados el 20 de diciembre, y que supuso el fin del bipartidismo y alumbró un escenario con falta de mayorías, que requería del acuerdo de un mínimo de tres partidos para formar gobierno.

Mariano Rajoy, cuyo partido es la fuerza más votada con 123 diputados, defenderá la gestión de sus últimos cuatro años, una etapa en la que España "ha mejorado económica y socialmente", según declaró hoy la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría.

Rajoy fiará el debate a la confianza de los votantes en los últimos cuatro años de gestión, que a su juicio, han salvado a España del rescate financiero y son los cimientos de la ansiada recuperación económica española.

Frente a este mensaje de continuidad, los otros candidatos centrarán su ataque contra el PP en la necesidad de cambio generacional, necesario debido a la cantidad de casos de corrupción que han salpicado al partido en poder, entre ellos uno que afecta directamente a su financiación irregular.

El candidato socialista Pedro Sánchez, que obtuvo noventa diputados en los anteriores comicios y a quien las encuestas sitúan ahora en tercera posición se presenta como la opción del cambio "sensato" y, su jefe de campaña, Antonio Hernando, dijo que Sánchez transmitirá la imagen de un "presidente valiente, que da la cara".

Pese a no contar con los apoyo suficientes, Sánchez fue el único líder que se sometió a sesión de investidura tras las elecciones del pasado 20 de diciembre, un intento que tratará de rentabilizar frente a escasa iniciativa política de Rajoy y la falta de apoyo de Podemos, que se negó a apoyar su investidura.

Por su parte, el líder de Unidos Podemos, Pablo Iglesias, exhibirá en el debate el respaldo que le dan las encuestas - segunda fuerza tras el PP - y se presentará como la verdadera opción del cambio frente a la gestión de los populares, a la vez que tiende la mano a los socialistas como aliado de un posible gobierno.

Podemos llega a este encuentro con más fuerza política, gracias a a la coalición que ha firmado con el partido Izquierda Unida y cuya suma, será favorecida por la ley electoral, según vaticinan la mayoría de sondeos.

Iglesias ha rebajado sensiblemente el tono contra los socialistas en las últimas semanas, después de que ambos partidos protagonizaran enconados desencuentros durante las fallidas negociaciones que llevaron a la convocatoria de nuevas elecciones.

En este escenario tan polarizado, el candidato liberal, Albert Rivera, hace valer su imagen de favorecer el consenso y la gobernabilidad con un mensaje de cambio sensato dirigido a las clases medias en el que apelan al recuerdo de la etapa de la Transición española hacia la democracia.

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