Los holandeses votaban este miércoles en un referéndum no vinculante sobre el acuerdo de asociación entre la Unión Europea y Ucrania, convertido en un plebiscito simbólico sobre la legitimidad del poder de Bruselas.

Los colegios electorales abrieron a las 07H30 (05H30 GMT) y cerrarán a las 21H00 (19H00 GMT).

El referéndum fue convocado gracias a 300.000 firmas recogidas por asociaciones euroescépticas, que quieren convertirlo en un plebiscito sobre la UE. La consulta fue posible gracias a una nueva ley que permite a los holandeses pronunciarse sobre decisiones legislativas.

Los últimos sondeos prevén una victoria por la mínima del "no" al acuerdo de asociación, cuyo objetivo es reforzar el diálogo político y los intercambios comerciales entre la UE y Ucrania.

Holanda es el único país de la UE que todavía no ha ratificado el acuerdo, que sin embargo sí ha sido aprobado por el Parlamento holandés.

"Votaré en contra porque pienso que el acuerdo no es bueno para Holanda", explica Nik Tam, de 65 años. "Creo que Ucrania no puede entrar en la Unión Europea, hay demasiada gente", asegura.

El referéndum no es vinculante pero un no "podría abrir una crisis europea", advirtió el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.

"Las opiniones están divididas y al mismo tiempo hay un gran grupo sin opinión", afirma por su parte el instituto de sondeos Ipsos, que prevé un 37% de noes y un 33% de síes. El resto son indecisos.

El resultado se espera con expectación en Ucrania, donde el rechazo en 2013 del entonces presidente prorruso Viktor Yanukovich de firmar ese acuerdo provocó una revuelta popular y la caída de su Gobierno en febrero de 2014.

Para el gobierno de Kiev, que envió a representantes a Holanda, el acuerdo abriría una "nueva era", mientras que Rusia lo considera una intromisión europea en su zona de influencia.

- Tensión en las relaciones UE-Holanda -

"Todavía no es posible un referéndum para salir de Europa y por eso aprovechamos todas las oportunidades para poner bajo tensión la relación entre la UE y Holanda", reconoció el presidente del comité de recogida de firmas, Arjan van Dixhoorn, al periódico NRC.Next.

Para los euroescépticos, el acuerdo con Ucrania es solo un ejemplo más del poder burocrático y tecnocrático de Bruselas, al que acusan de haber perdido el contacto con los ciudadanos.

El voto sólo será válido si la participación es superior al 30%. En caso de victoria del "no", el Gobierno se vería en una situación delicada, según los analistas, máxime teniendo en cuenta que Holanda ocupa hasta finales de junio la presidencia rotatoria de la Unión Europea.

El acuerdo tendría además que ser aprobado de nuevo por las dos cámaras del Parlamento, en un contexto en el que los partidos euroescépticos lideran los sondeos de cara a las legislativas de 2017.

"Holanda tendrá quizás que encontrar una manera de desvincularse del acuerdo", dijo a la AFP Aaron Matta, un investigador del 'think-tank' Instituto de La Haya para la Justicia Global, que advierte de que en caso de triunfar el "no", el gobierno "tendrá que salvar la cara".

Estados Unidos también ha entrado en el debate pidiendo a los holandeses que apoyen el acuerdo con Ucrania. "Pensamos que el acuerdo de asociación interesa a Ucrania, Holanda y el conjunto de Europa", dijo la portavoz del departamento de Estado, Elizabeth Trudeau.

La victoria del "no" también podría ser indicativa del referéndum británico del próximo 23 de junio sobre la pertenencia de Reino Unido a la Unión Europea.

Nigel Farage, el líder del partido británico UKIP, favorable al 'Brexit', estuvo el lunes en Ámsterdam y aseguró que una victoria del "no" en Holanda "enviará un mensaje potente al electorado británico para decir que no somos los únicos en pensar que la UE ha tomado una dirección fundamentalmente errónea".

 

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