"La lucha contra el terrorismo necesita una acción internacional resuelta, un intercambio de información, un seguimiento de los individuos", señaló Hollande, en la inauguración de una conferencia dedicada a la corrupción en la sede de la Ocde de París, en referencia al doble crimen de los policías.

Afirmó que ese ataque es "indudablemente terrorista" tanto porque el autor "había querido que su acto fuera reconocido como terrorista" y porque el EI lo "ha reivindicado también".

El jefe del Estado reconoció que "Francia se enfrenta a una amenaza terrorista de gran importancia", pero no es el único país, como se vio en la matanza de Orlando, en Estados Unidos, del pasado fin de semana.

"El nivel de amenaza es muy elevado, en todas partes es muy elevado" y por eso insistió en que "tenemos que actuar juntos", argumentó.

En una línea similar, su ministro de Interior, Bernard Cazeneuve, que visitó las comisarías en las que trabajaban los policías asesinados en Le Mureaux y Mantes la Jolie, ambas próximas a Magnaville, hizo hincapié en que el terrorismo plantea "amenazas múltiples" y que "el pueblo francés, los pueblos europeos, deben integrar que nos enfrentamos a una amenaza que va a durar".

Cazeneuve, que se esforzó en destacar que "la investigación avanza", sin entrar en detalles que dijo que corresponde divulgar cuando lo considere oportuno la Fiscalía antiterrorista que se ocupa del caso, avanzó que habrá detenciones.

Dijo que su gobierno no ha dejado de decir la verdad a los franceses" sobre las diversas formas que toma la amenaza del terrorismo yihadista.

Así habló de los terroristas que pueden llegar del extranjero, por ejemplo utilizando pasaportes falsificados o robados, de los combatientes extranjeros de vuelta a Francia tras haber estado en zonas de combate con grupos yihadistas y de los que están en Francia y pueden pasar al acto sin levantar sospechas.

Añadió que esto último puede ocurrir con individuos sin que necesariamente sean conocidos por los servicios secretos o aun cuando son seguidos, pero sin que haya signos de que van a atentar.

Una alusión indirecta al autor del doble crimen de Magnaville, un joven de 25 años de nacionalidad francesa, residente en Mantes la Jolie que había pasado por la cárcel, condenado en 2013 por terrorismo yihadista y que había sido objeto de vigilancia en los últimos meses por los servicios secretos.

Hollande rindió homenaje a la pareja de policías asesinados, y en términos más generales envió un mensaje a sus colegas: "que las fuerzas de seguridad en Francia sepan que tienen todo el apoyo y la solidaridad de los poderes públicos".

El ex presidente francés Nicolas Sarkozy, líder del partido de la oposición conservadora pidió que el nivel de vigilancia "se adapte sin tardar" y se saquen todas las enseñanzas de la investigación judicial "sobre el perfil y el móvil del terrorista" para reforzar la protección de los ciudadanos y de las fuerzas del orden.

 

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