Entre hoy y mañana, los candidatos por la presidencia del Perú se enfrentarán en un debate televisado organizado por los colegios de Periodistas y de Abogados. Los candidatos tendrán 2:30 minutos para exponer, y 1 para replicar. La candidata favorita y líder de las encuestas, Keiko Fujimori, ha confirmado que no participará, al igual que Alan García. César Acosta, cuestionado por casos de plagio en su tesis de doctorado, de maestría y últimamente por atribuirse la autoría de un libro entero, no ha contestado a la invitación. No podrán enviar representantes.

El debate se realizará en medio de la expectativa por la resolución del Registro de Organizaciones Políticas (ROP), que desde el 23 de diciembre pasado tiene en entredicho la candidatura de Julio Guzmán, del partido de centro Todos Por el Perú. Este órgano institucional podría invaludar su cadidatura por falencias burocráticas en la inscripción.

Justamente Guzmán es el candidato de moda en Perú; en la última encuesta GFK subió un 8% en sus preferencias, mientras que en el primer simulacro de elecciones, cuyos resultados fueron dados a conocer esta semana, alcanzó un 20% superando todas las expectativas.

En el debate se tratarán tres temas: medios de comunicación, educación y cultura, y sistema jurídico. “Este tipo de debates interesa más a un publico que es activo, informado, que tiene algún tipo de influencia y actividad en redes sociales”, explica Ramiro Escobar, analista político peruano. “Está dirigido también a la clase media”. Y mientras predice la probable ausencia de Acuña, porque “tendría que hablar de educación, tema en el que está cuestionado”, explica que “Keiko no va a ir, porque se expone. En temas de cultura no se le conocen ideas. Son terrenos en los que no tiene muchos argumentos”.

El único favorecido sería Guzmán, porque “si coincide que mañana (hoy) el ROP falla en su contra, estaría en el debate ya excluido de competencia. Él es el que atrae todos los focos”. Y complementa: “Guzmán ha hecho una magnífica campaña en redes sociales”, así que el debate le cae del cielo.