Hace quince años, terroristas secuestraron cuatro aviones de pasajeros y chocaron dos de ellos contra el World Trade Center en Nueva York. El tercer avión se dirigió hacia el Pentágono, cerca de Washington, mientras que el cuarto avión se estrelló en un campo en Shanksville, Pennsylvania.


Los devastadores ataques de Al-Qaeda mataron a 2.996 personas y dejaron a más de 6.000 heridos, en el plan terrorista más letal que haya tenido lugar sobre suelo americano.
El fundador de Al-Qaeda, Osama Bin Laden, planeó los ataques del 11/9 con la intención de cambiar la historia para siempre, concentrándose en objetivos simbólicos –económico, militar y ejecutivo–. El evento creó un legado de miedo entre la sociedad occidental y desencadenó el conflicto en Afganistán.
Aunque Manhattan central, que sufrió los ataques más dañinos, ahora se ha repoblado con nuevos centros comerciales, hoteles y restaurantes en el sitio de las torres gemelas, el trágico suceso todavía se recuerda en todo el mundo.


“En términos de activismo islamista se hizo un cruce de caminos para los que quieren crear diversas formas de dominación islámica. Algunos vieron al 11/9 como ilegítimo y la principal causa de enormes presiones, omnidireccionales sobrepuestas en grupos islamistas de todo el mundo. Otros lo vieron como un triunfo de la voluntad islamista y dedicación a sus objetivos finales, la prueba de su victoria final”, dice a Publimetro Herbert F. Tinsley, director de proyecto de armas no convencionales y tecnologías, e investigador personal del Consorcio Nacional estadounidense para el estudio del terrorismo y respuestas al terrorismo.


Y agrega: “Si no se hubiese producido 11/9, los sentimientos triunfalistas que algunos islamistas expresaron pueden no haber sido tan contagiosos. En esencia, podría haber habido un menor número de islamistas o islamistas convertidos dispuestos a participar en la violencia”.


Quince años después de los ataques, la actividad terrorista yihadista está en alza con un nuevo ‘favorito’: el llamado Estado Islámico. Casi a diario el grupo militante está en los titulares con actos de atrocidades brutales contra civiles inocentes, tanto en el Medio Oriente como en Europa.

“El terrorismo islamista se produce con regularidad. Pero la diferencia entre el 9/11 y otros ataques es de escala”, explica Joseph Fitsanakis, profesor asistente en la Universidad Costal Carolina, y experto en inteligencia y contraterrorismo. “Dejando a un lado los números de inmensas bajas, cerró la economía estadounidense durante más de una semana. Algunas partes de ella, como la aviación comercial, por ejemplo, todavía no se han recuperado muchos años después de los ataques del 11/9. El mundo se ha convertido en un lugar mucho más impredecible y volátil tras el 11 de septiembre”.
Después del 9/11, varias otras ciudades importantes fueron víctimas de ataques terroristas: Los atentados de Madrid dirigidos a trenes de cercanías en la capital española en 2004; autobuses y la red de metro de Londres se vieron afectados el 7 de julio de 2005; y, más recientemente, los restaurantes de París, el teatro Bataclan y el estadio nacional de Francia se vieron afectados por pistoleros y bombas en noviembre de 2015.

ANÁLISIS de Fawaz Gerges, experto en el Medio Oriente, profesor de Relaciones Internacionales en el London School of Economics y autor de “Isis: Una historia”

 

Hay muchas teorías de conspiración que rodean al 11/9. ¿Hay alguna posibilidad de que ellas sean verdaderas?
-El peso de la evidencia muestra de manera concluyente que Osama bin Laden, jefe de Al Qaeda, trazó y ordenó los ataques contra el territorio americano en venganza por la agresión de Estados Unidos contra el mundo islámico. Tenemos los testimonios de los terroristas del 11/9, incluyendo el reconocimiento de Bin Laden, y las pruebas materiales para probar el papel de Al Qaeda.

¿Por qué el 11/9 sigue siendo un gran tema, si los ataques llevados a cabo por islamistas están sucediendo a diario en todo el mundo?
-La razón por la cual los atentados del 9/11 son vistos como un gran tema se debe a que se dirigieron en contra del corazón de EEUU –el mayor poder militar, político y económico en el mundo– y causaron enormes pérdidas de vidas humanas. Esa fue la primera vez que la patria de EEUU fue atacada directamente, un desarrollo que fue invertido con connotaciones culturales y de civilización. Los EEUU retrataron al 11/9 como un punto de inflexión en la política internacional.

¿Es Isis tan peligroso?
-Sí. Isis es tan peligroso como Al Qaeda, si no más. Isis ha llevado a cabo ataques devastadores en Europa y tiene la capacidad y la voluntad de cometer asesinatos en masa.  

Grupos terroristas están amenazando con hacer un nuevo 11/9. ¿Debemos estar preparados?
-Hasta ahora Al Qaeda y otros grupos extremistas no han logrado llevar a cabo otro 11/9 a pesar de sus amenazas. En cierto modo, el 11/9 fue un golpe de suerte. Bin Laden reconoció que había tenido suerte. Esto no quiere decir que los ataques como el 11/9 no puedan volver a ocurrir. Para evitar operaciones espectaculares como esa, el intercambio de inteligencia entre los gobiernos es fundamental. El terrorismo no tiene religión o cultura; es una enfermedad que puede atacar en cualquier lugar y en todas partes. La humanidad debe unirse a las filas y encontrar soluciones reales a las condiciones que sostienen y nutren esta condición moderna nihilista.

 

TESTIMONIO de Brendan Chellis, El administrador de sistemas de 50 años de edad fue testigo de los ataques del 11/9 en el World Trade Center.

¿Qué ha cambiado en tu vida desde el 11/9?
-Dos veces, durante la mañana del 11/9, estuve convencido de que estaba a punto de morir. Sin embargo, de alguna manera se me permitió vivir. Veo todos los días desde entonces como un regalo. Si muero mañana, tengo 15 años de “tiempo extra” que nunca pensé que iba a tener. Así que, como consecuencia, realmente ya no le tengo miedo a la muerte.

¿Qué aprendiste de este trágico evento?
-El 11/9 me enseñó que la vida puede cambiar en un instante. Todo lo que asumes que nunca cambiará puede cambiar de un momento a otro. Me ha enseñado a valorar todo lo que tengo en mi vida porque nunca se sabe cuando va a ser quitado.

¿El 9/11 justificó la guerra en Afganistán e Irak, en tu opinión?
-El 9/11, sin duda, justificó la guerra en Afganistán. Allí fue donde se planeó y donde se les permitió ocultarse a los arquitectos del ataque. Debido a la escala y la ubicación de los ataques, no podíamos permitir que se quedaran sin respuesta y sin una respuesta a gran escala. Pero el 9/11 no justificó la guerra en Irak. No me malinterpreten, Saddam Hussein no era un santo. Pero nosotros no teníamos nada que reclamar diciendo que el ataque del 11/9 nos justificaba estar allí. Y lo que es peor, alejó recursos que podrían haber sido utilizados en Afganistán. Estar en las dos guerras al mismo tiempo, fue un desastre.

¿Crees que algo así como un 11/9 podría ocurrir de nuevo?
-No tengo ninguna duda en mi mente que algo así volverá a suceder. He escuchado a oficiales de la ley diciendo algo como que nosotros tenemos que estar en lo cierto el 100 por ciento del tiempo, mientras que ellos sólo tienen que estar bien una vez. Siempre vamos a ser un objetivo y no podemos estar en guardia siempre. E, incluso si lo hacemos, si están suficientemente determinados, los terroristas encontrarán una manera de evadirlo.

 

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