Varios incendios se registraron durante la noche del martes en la "Jungla" de Calais, el mayor campamento informal de migrantes de Francia, que está siendo evacuado por las autoridades francesas.

Un migrante resultó herido de levedad y fue hospitalizado por una herida en los tímpanos, indicaron las autoridades locales.

Estas mismas fuentes explicaron a la AFP que estos incendios son una "tradición, sobre todo entre algunas comunidades que tienen la costumbre de incendiar sus hogares antes de abandonarlos". Este mismo fenómeno se constató en marzo cuando fue desmantelada la zona sur de este inmenso barrio de chabolas del norte de Francia.

El martes, al caer la noche, se registraron múltiples incendios en el asentamiento que desde el lunes está siendo desalojado y se intensificaron entre la media noche y las tres de la madrugada, detalló la prefectura. Al menos dos bombonas de gas estallaron.

Los bomberos, escoltados por policías, intervinieron para apagar los incendios. "Nos apedrearon, por lo que tuvimos que ser protegidos por la policía", dijo a la AFP un bombero.

Las asociaciones que trabajan en el campamento habían advertido sobre la posibilidad de que se produzcan estos siniestros y habían distribuido decenas de extintores a los migrantes.

Entre 6.000 y 8.000 migrantes, incluyendo 1.300 menores no acompañados, vivían hasta el domingo en este campamento, ubicado a unos 40 kilómetros de las costas inglesas, a donde muchos anhelaban llegar.

Su desmantelamiento fue anunciado por el presidente socialista François Hollande en septiembre, a seis meses de las elecciones presidenciales en las que la inmigración se ha impuesto como uno de los temas principales.

Los migrantes, principalmente afganos, sudaneses y eritreos, que abandonaron sus países huyendo de conflictos y de la extrema pobreza, han sido trasladados en autobuses a centros de acogida repartidos en todo el territorio francés.


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