La maquinaria armamentista rusa no para de generar novedades que mantienen especialmente preocupado a los países de la OTAN, que ven con nerviosismo el crecimiento de los arcenales rusos y la actitud desafiante de Vladimir Putin.

Al polémico convoy de la armadas rusa que se paseó muy cercano a las costas de varios países de la Alianza del Atlántico y a las pruebas con miras al temido misil “Satán 2”, ahora se sumó un informe secreto de la inteligencia del Reino Unido en que se detalla la potencia y las temidas virtudes del nuevo tanque ruso, un vehículo calificado como “revolucionario” y sin parangón en el bloque de occidente.

The Telegraph reveló el fin de semana un documento secreto de cinco páginas dedicas especialmente al T-14 Armata, el nuevo tanque del ejército ruso, cuyo prototipo desfiló por primera vez en 2015, en los 70 años del triunfo del Ejército Rojo de la Unión Soviética contra la Alemania nazi.

En este informe del Ministerio de Defensa del Reino Unido se señala que “Sin exagerar, el Armata es el cambio revolucionario más importante en tanques militares de los últimos cincuenta años”.

El documento explica que ”es la primera vez que un tanque militar cuenta con una torreta totalmente automatizada y sin tripulación. Y por primera vez se coloca a los operadores en una cápsula blindada ubicada en la parte frontal de la máquina”.

Ante estos avances, el informe pone en tela de juicio la capacidad del tanque estrella inglés, el Challenger 2, para hacer frente a estas innovaciones. 

La publicación asegura que Rusia espera fabricar 120 T-14 Armata para 2018, los que se sumarían a los 2.500 tanques en servicio que mantiene Rusia y a otros 12.500 que están en reserva, una capacidad 35 veces mayor a la que posee el ejército británico.

Moscú también busca lanzar seis vehículos blindados teniendo como base la tecnología del Armata: vehículos para infantería y un sistema autopropulsado de artillería. 

 

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