Con los complejos y participativos caucus, en los que los delegados representantes de cada candidato y los ciudadanos participan en asambleas populares, comenzará esta tarde en Iowa el proceso de primarias republicano y demócrata que deberá elegir a los candidatos a la Casa Blanca para las elecciones del próximo 8 de noviembre en EEUU.

La importancia de Iowa en el sistema electoral estadounidense radica en que, además de ser el punto de inicio de la carrera por la presidencia, el resultado puede incidir en las decisiones que se tomarán en las primarias de New Hampshire, el próximo 9 de febrero. Pero sobre todo, en el llamado “Súper Martes”, el 01 de marzo, en el que 14 estados participarán en primarias o caucus, según corresponda.

A partir de las 19.00 hora local (17:00 de Chile) los alrededor de 2 millones de votantes registrados del estado de Iowa están llamados a participar en complejas asambleas en las que deberán decantarse por quiénes quieren que sean sus candidatos para las elecciones generales.

Se espera que solo entre 200.000 y 300.000 personas se tomen la molestia de dirigirse a los 1.700 puntos de encuentro en los "precintos" de los 99 condados del estado para certificar o registrarse in situ como votantes de uno de los dos partidos.

Una vez ahí, comenzará un proceso participativo de debates en los que delegados o simpatizantes de cada candidato (12 en el lado republicano y 3 en el demócrata) intentarán convencer al mayor número de asistentes posible.

Esta es la primera vez desde 2008, cuando fue elegido Barack Obama, en la que no hay un presidente en busca de la reelección en la contienda, lo que convierte en más competitivos los caucus, especialmente en el terreno demócrata.

La ex secretaria de Estado Hillary Clinton y el senador independiente Bernie Sanders llegan prácticamente empatados con un 45% y un 42% de intención de voto, respectivamente, por lo que la capacidad de movilización podría decantar el resultado.

En el lado republicano, el magnate Donald Trump cosecha un 28% de apoyo y saca 5 puntos porcentuales al senador Ted Cruz, con un 23 %, según la misma y más reciente encuesta del diario local Des Moines Register.

Iowa representa porcentajes marginales en el número total de delegados de cada partido que elegirán en las convenciones del próximo julio al candidato presidencial, pero al ser el primer obstáculo camino a la Casa Blanca tiene una importante carga simbólica.

Las asambleas políticas republicanas son las más sencillas y en ellas, tras varios turnos de palabra, se pasa a la votación secreta a favor de un candidato.

En los caucus demócratas, los participantes se dividen en grupos a favor de cada candidato a la vista de todos. Cada candidato debe obtener al menos una "viabilidad" del 15 % de los apoyos o, en caso contrario, esos votos deben repartirse entre las demás opciones o regresar a casa (algo que se suele evitar).

Este complejo proceso estará canalizado este año de manera voluntaria por Microsoft, que ha creado un nuevo software para acelerar la publicación de resultados y evitar errores humanos, algo que ha llevado a Sanders a criticar la injerencia de una gran corporación en un proceso tan antiguo como la democracia estadounidense.

En 2008, la última vez que Iowa vivía unos caucus de tanto calado, los ganadores fueron Barack Obama (que acabó haciéndose con la nominación demócrata frente a Hillary Clinton) y Mike Huckabee, un exgobernador cercano a los evangelistas que quedó por delante del republicano finalmente nominado John McCain, relegado al cuarto puesto.

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