Los automóviles, los transportes y los peatones se detuvieron en las calles de la ciudades mientras en las universidades y escuelas se paralizaron los cursos.

Las televisiones y radios de todo el país, que también suspendieron sus programas, están difundiendo desde el miércoles reportajes y testimonios sobre el genocidio, en particular sobre las condiciones de vida actuales de los últimos supervivientes.

El presidente israelí, Reuven Rivlin, reconoció el miércoles en una ceremonia que el Estado "no ha tomado todas las medidas a su alcance para cuidar a los supervivientes de la Shoah".

Cerca de 189.000 supervivientes del Holocausto viven actualmente en Israel, 45.000 de ellos por debajo del umbral de la pobreza, según una fundación para el bienestar de estas personas. En 2007, Israel votó una ley para aumentar las ayudas a las víctimas pero, según varias asociaciones, no son suficientes.

Subjefe del Ejército advierte de brotes de radicalización nazi en Israel

El subjefe del Ejército israelí, Yair Golán, en un insólito discurso que ya ha generado la polémica ha advertido sobre posibles brotes de radicalización en la sociedad israelí que recuerdan "procesos que se produjeron en Europa en general y en Alemania en particular".

"Si hay algo que me asusta (...) es la identificación entre nosotros -en 2016- de aterradores procesos que se produjeron en Europa en general, y en Alemania en particular, hace 70, 80 y 90 años", dijo el alto mando en una atípica comparación en Israel entre las actividades de grupos radicales judíos y los nazis.

En un discurso anoche en el instituto Mesuá, dedicado a la preservación de la memoria del Holocausto, el militar se refirió a la radicalización estos últimos años de la sociedad israelí y a brotes de un nacionalismo implacable a veces alentado por los propios dirigentes políticos.

"El Holocausto, en mi opinión, debe llevarnos a una profunda recapacitación sobre la naturaleza humana, sobre la responsabilidad de los líderes, sobre la calidad de la sociedad", destacó en un acto de recuerdo en el que también participaba el ministro de Educación, el nacionalista Naftalí Bennet.

 

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