El juicio contra el fundador del movimiento islamófobo alemán Pegida, que se refirió a los refugiados como "ganado", comenzó el martes en Dresde (este de Alemania), coincidiendo con la remontada de la extrema derecha a nivel nacional.

Condenado previamente por asalto, violencia y tráfico de cocaína, detenido 14 meses en Alemania tras haber huido a Sudáfrica, Lutz Bachmann, de 43 años, podría enfrentarse una pena de entre tres meses y cinco años de prisión.

La audiencia de este juicio de alta seguridad comenzó a las 08H00 GMT y se prevé que se desarrolle en tres sesiones, finalizando el próximo 10 de mayo.

El fundador de Pegida se presentó al juicio con una sonrisa en los labios y una pegatina negra sobre los cristales de las gafas para, irónicamente, tratar de esconder su rostro ante los periodistas.

Tras él, una docena de personas le mostraba su apoyo portando pancartas que rezaban "Merkel al tribunal" o "¡Libertad para Lutz Bachmann!", mientras que sus detractores se concentraban a buena distancia de allí gritando: "¡Bachmann a prisión!".

En la sala del juicio, llena de periodistas, los simpatizantes de Pegida ocupaban todos los asientos del público.

La justicia culpa a Bachmann por las declaraciones que realizó en septiembre de 2014 en su página de Facebook, en las que describía a los "refugiados de la guerra" como "ganado" o "gentuza", es decir, "una incitación al odio" y una "ofensa contra la dignidad", a ojos de la acusación.

- Caracterizado como Hitler -

El lunes por la noche, durante la tradicional concentración semanal de Pegida en Dresde, este excocinero convertido en director de una agencia de comunicación no hizo ninguna alusión al proceso pero sí que ironizó sobre la emoción que ha suscitado en los últimos días el humorista alemán Jan Böhermann, al que podrían llevar a juicio por un poema en el que trató al presidente turco Recep Tayyip Erdogan de zoófilo y pedófilo.

"¡Imaginad el escándalo (...) si ese poema lo hubiera escrito yo! Me habrían arrestado directamente en el escenario, colocado en detención preventiva" y finalmente "ejecutado", bromeó Bachmann ante unos miles de manifestantes, llegados para reclamar la expulsión de los demandantes de asilo y abuchear al gobierno y a la "prensa mentirosa".

Los "Patriotas europeos contra la islamización de Occidente" (Pegida) lanzaron su movimiento en octubre de 2014 en Dresde con unos centenares de personas. Rápidamente, fueron ganando amplitud, llegando a su punto más alto tras los atentados contra el semanario satírico francés Charlie Hebdo, en enero de 2015.

Sin embargo, la organización perdió fuelle tras la aparición de unas imágenes de Bachmann en el diario Bild caracterizado como Adolf Hitler y una posterior desbandada de varios de sus directivos más moderados.

A pesar de la ligera remontada del pasado otoño, a raíz de la preocupación causada por el aflujo de solicitantes de asilo en Alemania, Pegida sigue principalmente arrinconada en su Dresde natal.

- ¿Un eje Pegida-AfD? -

En busca de una posible salida política, Pegida ha incrementado sus contactos con el partido populista "Alternativa para Alemania" (AfD), que a mediados de marzo irrumpió en tres parlamentos regionales y que defiende un discurso más abiertamente xenófobo en la antigua RDA que en el oeste.

La presidenta del partido, Frauke Petry, originaria de Sajonia, ha apostado por el diálogo con Lutz; al mismo tiempo, Pegida celebraba las declaraciones de la diputada europea de AfD Beatrix von Storch, quien consideró que el islam no es "compatible" con la Constitución alemana.

Pero esta relación se censura a nivel interno. El jefe de filas de la AfD en Bade-Wurtemberg, una región próspera del suroeste, rechaza cualquier acercamiento con Pegida y se distancia de los posicionamientos más islamófobos de su partido.

Antes de la crisis de los refugiados, vivían en Alemania unos cuatro millones de musulmanes, de origen turco en su mayoría. En 2015, el país acogió a más de un millón de solicitantes de asilo, principalmente llegados de países musulmanes.

 

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