Los primeros resultados del escrutinio dan una ligera ventaja a Pedro Pablo Kuczynski sobre Keiko Fujimori en la elección presidencial de Perú el domingo, aunque se trata de cifras que aún no permiten declarar a un rotundo ganador.

Según las cifras difundidas por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), con el 51,7% de las actas procesadas, el candidato de Peruanos por el Kambio (PKK, centroderecha), obtenía el 50,59% de los votos, frente al 49,41% de la candidada de Fuerza Popular.

Ante lo ajustado del escrutinio, el titular de la ONPE, Mariano Cucho, hizo un llamado a la población y a los partidos políticos a esperar con calma los resultados, porque desde el lunes empezarán a llegar las actas del extranjero y de las diversas regiones del país.

"Esperemos con prudencia y tranquilidad los siguientes avances de la ONPE", antes de informar que hasta el lunes no habrá nuevo balance del conteo oficial.

- Prudencia -

En los mensajes a sus seguidores tras los primeros sondeos a pie de urna, tanto Kuczynski como Fujimori pidieron prudencia antes de cantar victoria.

"Aún no hemos ganado. Hay que esperar a los resultados oficiales", dijo el economista Kuczynski desde el balcón de su local de campaña, donde cientos de simpatizantes ya celebraban el triunfo del candidato.

Aunque detrás de la sonrisa y la alegría aparente que escondían unos ojos llorosos, Fujimori también agradeció al "50%" de los peruanos que le dieron su respaldo y pidió esperar a la llegada de las actas de las zonas rurales alejadas, donde tiene su mayor caudal de votos.

"Las cifras que vemos en la televisión nos muestran que hay un empate técnico", dijo.

Unos 23 millones de peruanos estaban convocados para elegir al nuevo presidente tras una larga campaña en la que hasta hace unos días la favorita indiscutible era Fujimori.

Esta es la segunda vez que la hija del autócrata Alberto Fujimori, que gobernó Perú de 1990 a 2000, bebe, si se confirma la tendencia, el amargo cáliz de la derrota pese a que partía como favorita.

En las pasadas elecciones perdió ante el presidente saliente Ollanta Humala pese a tener los sondeos a favor.

- Voto antifujimorista -

Kuczynski, de 77 años, exministro de Economía y próspero hombre de negocios, que hace una semana aparecía relegado detrás de Fujimori en los sondeos, ha recaudado el voto antifujimorista.

El recuerdo de las exacciones cometidas durante la década que gobernó Fujimori padre con mano de hierro sigue muy presente en una buena parte de los peruanos. Alberto Fujimori purga una pena de 25 años de cárcel por corrupción y crímenes de lesa humanidad.

La mayoría de los candidatos que quedaron fuera en la primera vuelta han apoyado a Kuczynski, un político de centro derecha, incluida Verónika Mendoza, la nueva líder de la izquierda peruana.

La última semana fue aciaga para Keiko Fujimori, que ha tratado con denuedo redimir el nombre del padre y lanzar un "neofujimorismo", 16 años después de que su padre huyera a Japón y renunciara por fax a la presidencia poniendo fin a su gobierno represor y corrupto.

Manifestaciones anti Keiko, denuncias de lavado de dinero que salpican a algunos de sus colaboradores y las acusaciones de narcotráfico contra 11 congresistas de su partido frenaron la tendencia creciente de la candidata.

- Nadie se da por derrotado -

Mientras se cuentan los votos, ambos bandos celebraban. En el local de campaña de Kuczynski, la PPKasa, un grupo musical entonaba ritmos andinos. "Apoyo a PPK desde 2011, él permitirá que el Perú salga de la crisis económica y social en que se encuentra. Creo que él será capaz de combatir la corrupción", dijo a la AFP Katy Escudero, una estudiante de derecho de 21 años.

"Vamos a seguir esperando (...). Tenemos fe que ella va ganar, es una mujer con fuerza que nos ha demostrado lealtad. Necesitamos una mujer con los pantalones bien puestos para que gobierne el Perú", dijo Consuelo Peña a la AFP.

- Polarización del país -

Conscientes de la magnitud de la tarea que se les avecina, ambos aspirantes a la presidencia han enviado un mensaje de unidad y concertación ante la polarización del país al término de una larga y agresiva campaña electoral.

Con sus 18 diputados, Kuczynski tendría que tender puentes y tejer alianzas para poder resolver los problemas más acuciantes de los 23 millones de peruanos.

La inseguridad y el crimen organizado rampantes, la desigualdad, la economía informal que afecta al 70% de los trabajadores, o la actividad minera, que representa el 10% del PIB, y ha puesto en pie de guerra a las comunidades indígenas por el deterioro de su hábitat son de los desafíos más urgentes.

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