Corea del Norte advirtió a Seúl de que pagará un "alto precio" por el mayor ejercicio de artillería con fuego real de Corea del Sur realizado la víspera cerca de la frontera, el mayor hasta el momento, según sus medios estatales.

El régimen de Kim Jong-un calificó el ensayo militar del jueves, que reunió 300 piezas de artillería de 49 batallones cerca de la Zona Desmilitarizada (DMZ), como "la provocación de bombardeos más grande de la historia", indicó la agencia norcoreana KCNA en un comunicado.

"Es la primera vez que (Corea del Sur) moviliza una gran cantidad de unidades de artillería en todos los sectores del frente, en lugar de algunos cuerpos o unidades en una zona concreta, para bombardeos de este tipo", destacó el medio estatal.

Por ello, avisó de que Corea del Sur "pagará un alto precio por sus imprudentes provocaciones militares", tras apuntar que el ejercicio ha suscitado "la mayor furia" a los ciudadanos y soldados norcoreanos.

Corea del Norte acusó al Sur de "llevar la situación en la península coreana a su peor fase de la historia", precisamente antes de que la semana que viene las fuerzas surcoreanas y estadounidenses inicien el ejercicio militar conjunto Ulchi Freedom Guardian.

Este ejercicio anual en territorio surcoreano, cuyo objetivo es reforzar las capacidades militares de Seúl y Washington frente a Corea del Norte, suele generar fuertes protestas del régimen de Kim Jong-un.
Las relaciones entre ambas Coreas pasan por un momento de tensión, con frecuentes intercambios de descalificaciones y amenazas entre ambos gobiernos.

Uno de los mayores focos de conflicto es la prevista instalación del sistema antimisiles estadounidense THAAD en Corea del Sur, un proyecto duramente criticado por Corea del Norte al considerarlo una provocación militar.

Norte y Sur permanecen técnicamente enfrentadas desde la Guerra de Corea (1950-53), que finalizó con un armisticio nunca reemplazado por un tratado de paz definitivo. 

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