La región de Yamalo-Nenetsky se ubica en la parte norte de Rusia. Una zona hostil, de bajas temperaturas, en que aún viven muchas tribus nómadas, que recorren largos trayectos en búsqueda de la siempre escasa comida. En este ambiente, un niño de 12 años llegó grave a un hospital, falleció y los examen revelaron la peor pesadilla: el menor murió de ántrax.

Esta bacteria, cuyo nombre científico es Bacillius anthracis, es conocida como una infección zombi, dado que soporta muy bajas temperaturas y se mantiene en letargo por decenas de años.

El ántrax afecta a hombres y animales y su gravedad está determinada por la vía en que se contagia. Está el de tipo cutáneo, que se infecta a través de heridas y no es mortal; el que ingresa por alimentos o agua contaminada, que es mortal, pero su diagnóstico depende de la rapidez con que se detecte y se trate, y el que se contagia por inhalación, que es el más peligroso y suele ser fatal.

La efectividad y peligrosidad de esta bacteria la llevó a ser parte del arsenal biológico de varias potencias después de la Segunda Guerra Mundial.

En el caso de la región de Yamalo-Nenetsky, ubicada a 2.000 km. de Moscú, el último brote de ántrax se registró en 1941.

"Me han comunicado la muerte de un niño en nuestro hospital. No tengo palabras para expresar el dolor" por esto, dijo el gobernador Dmitry Kobylkin.

"La infección ha demostrado que es traicionera. Después de 75 años ha vuelto y se llevado la vida de un niño", añadió.

Según el Siberian Times, hay 23 personas contagiadas y más de un centenar de hospitalizados. 

Sobre la fuente de contagio, los medios locales aseguran que sería el cadáver de un reno, muerto hace muchos años y que con las altas temperaturas que han afectado a la región, quedó al descubierto y habría contaminado alguna fuente de agua. 

Reacción de Moscú 

El gobierno central sabe que si no se actúa rápido, la situación puede transformarse en algo muy grave. El gobierno de Putin despachó de inmediato a la zona a la ministra de Salud, Veronika Skvortsova, quien lidera el plan para contener el brote. Paralelamente, fuerzas militares especializadas en guerra biológica también fueron enviadas para hacer frente a la emergencia.

Mientras las autoridades locales reaccionan con nerviosismo, pues si bien Yamalo-Nenetsky no es una zona pobre dentro de Rusia, sí posee graves problemas de infraestructura y conductividad, factores que pueden ser gravitantes en la lucha contra el resurgimiento del ántrax.

 

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