Este miércoles, la Comisión Europea ha iniciado el primer paso del mecanismo de Estado de derecho con Polonia debido a las medidas que ha tomado el gobierno ultraconservador del partido Ley y Justicia (PiS). Desde que Andrzej Duda fuese elegido como presidente de Polonia en julio de 2015, y que Beata Szydlo asumiera como primera ministra del país del este, el partido ultraconservador de derecha presidido por Jaroslaw Kaczynski ha decido darle un giro a la que es la sexta economía más importante de la Unión Europea hacia el conservadurismo, ligado a la visión del partido.

Durante los últimos dos meses, el gobierno polaco ha llevado a cabo reformas políticas y judiciales que para la Comisión Europea rayan en los límites del Estado de derecho. Son principalmente los últimos movimientos los que inquietan a Bruselas: una reforma al Tribunal Constitucional polaco que eleva a dos tercios de los votos el requisito mínimo para aprobar nuevas leyes, justo después de que el nuevo gobierno decidiera cambiar a 5 de los 15 jueces que lo componen. Esto le permitiría al gobierno aprobar sin oposición su reforma a los medios de comunicación públicos, prohibir el aborto y darle más poder a la policía.

Bruselas a reaccionado activando el mecanismo de Estado de derecho, que en un primer paso consiste en establecer diálogo en pro de la conservación del estado de derecho polaco. La Comisión Europea actúa para velar por el cumplimiento de los tratados, y el tratado de participación de la Unión Europea implica que los miembros garanticen y se rijan por los principios del Estado de derecho. Según Frans Timmermans, vicepresidente primero de la comisión, el objetivo de esto es “resolver la situación, no abrir ninguna polémica”.

Es la primera vez que la Comisión apela a esta cláusula, existente desde marzo de 2014. En última instancia, esta entidad puede sansionar a los países cuestionados.

Reacción polaca
Varsovia, por su parte, se ha referido a la reacción de la Comisión Europea como “especulaciones de Europa occidental”, según ha dicho el portavoz del gobierno de Beata Szydlo. El ministro de Justicia Zbigniew Ziobro ha tildado de “injustificadas e injustas” las acusaciones.

Hoy, ha sido la propia primer minstra polaca, Beata Szydlo, la que ha declarado que no cree que la Unión Europea llegue a sancionar al gobierno polaco por las reformas legislativas aprobadas, ya que "la Comisión Europea no puede castigar a ningún estado miembro".

"Yo no estoy diciendo que no hayamos cometido errores o que algunas cosas no se podrían haber hecho de otra manera", reconoció Szydlo.

El próximo martes 19 de enero, el Parlamento Europeo debatirá la situación polaca y la primer ministra ha dicho que estará presente "para defender el buen nombre de Polonia".

PUB/FHA