Los países asistentes a la cumbre anticorrupción de Londres se comprometieron hoy a localizar la corrupción y castigar a los que la facilitan y sean cómplices de ella, además de confiscar los beneficios de esta actividad.

Más de 25 países se han dado cita hoy en el palacete de Lancaster House, en Londres, para abordar los desafíos que presenta la corrupción en todo el mundo y buscar mecanismos que ayuden a combatirla, al considerar que es el "centro" de muchos de los problemas que afronta hoy día la comunidad internacional.

El primer ministro británico, David Cameron, convocó esta reunión tras el escándalo de los Papeles de Panamá, que desveló el alcance de las inversiones que tienen ricos y famosos en paraísos fiscales.

En la declaración final divulgada hoy, los asistentes recalcan que la corrupción da paso a problemas políticos y económicos que, en última instancia, pueden fomentar la violencia del extremismo.

"Afrontar la corrupción es vital para sostener la estabilidad económica y el crecimiento, mantener la seguridad de las sociedades, defender los derechos humanos, reducir la pobreza, proteger el medio ambiente para las futuras generaciones y atender el serio delito organizado", destaca la declaración.

Los firmantes consideran que debe ser "prioritaria" la lucha contra la corrupción y se comprometen a prevenirla y penar a los responsables, al tiempo que ayudarán a que sea más fácil para las personas denunciar casos de corrupción.

"Haremos esto a través de la promoción de la integridad, transparencia y responsabilidad", subrayan.

Los países harán esfuerzos por investigar quiénes controlan los beneficios de la corrupción, mientras que las personas implicadas en el lavado de dinero deben ser llevadas ante la Justicia.

En el sector financiero, los países se comprometen a crear asociaciones entre los Gobiernos, reguladores y unidades de inteligencia financiera para "detectar" y "prevenir" el flujo de fondos ilícitos, subraya el comunicado.

Al mismo tiempo, piden "regular" y "supervisar" los servicios legales, contables, de propiedad y corporativos en los países.

"Vamos a trabajar para fortalecer la transparencia fiscal", añade el texto, en el que se hace hincapié en la importancia de la independencia de las instituciones encargadas de las auditorías.

En esta cumbre se reconoció que hay sectores susceptibles de caer en la corrupción, como el de la construcción o las aduanas.

"La corrupción en estos sectores perjudica el crecimiento económico, amenaza la seguridad y daña a los pobres, y damos la bienvenida a los esfuerzos para apoyar la responsabilidad y la transparencia", añade la nota.

Además, los firmantes consideran que la gente debe tener la posibilidad de denunciar casos de corrupción sin temor a represalias y con la seguridad de que esa información será atendida.

"Vamos a aumentar la transparencia internacional en materia fiscal para detectar la evasión fiscal y otros delitos fiscales e impedir que algunos individuos puedan ocultar el producto del delito", añade la declaración final.

"Los productos de la corrupción deberían ser identificados, retenidos, confiscados y devueltos", asevera.

"Queremos enviar una señal clara al corrupto de que afrontará consecuencias a nivel internacional", concluyen los firmantes.

 

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