Tanto la candidata presidencial del partido ultraderechista nacionalista y convervador Marine Le Pen como el derechista moderado Alain Juppé, también candidato, han respondido políticamente al actuar del gobierno socialista de François Hollande a menos de 24 horas del ataque de Niza, cuando aún no se conocen mayores detalles del atentado.

Juppé afirmó a una emisora local que "si se hubieran puesto todos los medios, el drama no se habría producido", haciendo referencia a las deficiencias en los servicios secretos franceses, según quedó demostrado tras la investigación de la comisión parlamentaria sobre los ataques de noviembre pasado.

"No trato de acusar a nadie por ahora. La investigación no ha comenzado, pero se tiene que saber toda la verdad con todos los detalles; una exigencia para calmar lo que siento como enfado de los franceses y de las francesas", agregó.

Marine Le Pen, la líder del Frente Nacional francés, declaró por su parte al diario Le Figaro estar "muy enojada", a la vez que aseguró que "no han puesto en marcha absolutamente nada de lo que hemos propuesto". A través de su cuenta de Twitter, la aspirante a presidenta concretó: "De nuevo Francia se ha sumergido en el horror. La lucha contra el fundamentalismo islámico debe comenzar".

PUB/FHA