La carrera desenfrenada de un vehículo, como el camión que arrolló mortalmente a al menos 80 personas el jueves por la noche en Niza (sureste de Francia), es una práctica conocida por los servicios antiterroristas.

Su empleo no es una novedad en los países occidentales, donde se registraron recientemente dos ataques similares en nombre de la yihad (guerra santa) contra objetivos militares.

En mayo de 2013, dos londinenses de origen nigeriano arrollaron al joven soldado Lee Rigby en Londres, antes de coserlo a puñaladas.

En un video, grabado justo después de la agresión, uno de los atacantes declara haber actuado para vengar a los "musulmanes asesinados por soldados británicos".

Durante su juicio, este padre de seis hijos declaró que estaba en "misión" como "soldado de Alá" y "en guerra contra Reino Unido", en virtud de la ley del Talión.

Meses más tarde, en octubre de 2014, un canadiense de 25 años, que había abrazado recientemente las tesis yihadistas, embistió con su vehículo a tres militares, matando a uno e hiriendo a otro, en las afueras de Montreal.

Rodeado por la policía al término de una persecución, el atacante bajó de su vehículo, cuchillo en mano, antes de ser abatido. El joven, que tenía problemas familiares, quería viajar a Siria.

Desde hace varios años, Al Qaida y el grupo Estado Islámico (EI) exhortan, en largos artículos y videos en internet, a sus combatientes y a sus seguidores a pasar a la acción sin esperar, sin órdenes precisas, y sin organización para entrenarlos o apoyarlos.

Pasar a la acción de manera aislada y con cualquier arma disponible, tal y como urgió en septiembre de 2014 el portavoz oficial de la organización yihadista EI, Abu Mohamed Al Adnani.

En un mensaje difundido por Al Furqan, el principal medio del Estado Islámico, el sirio llamó a aquellos que denomina "soldados del califato" a atacar objetivos por todos los medios. "Levántense, monoteístas, y defiendan su Estado desde su lugar de residencia, sea dónde sea (...)".

"Si no pueden hacer explotar una bomba o disparar, arréglenselas para encontrarse solo con un infiel francés o estadounidense y rómpanle el cráneo con una piedra, mátenlo a cuchilladas, arróllenlo con su vehículo...".

Hace un mes, el 13 de junio, Larossi Abbala, utilizó un simple cuchillo para matar a un policía y a su pareja en el domicilio de ambos cerca de París, en un ataque que reivindicó el EI.

La sección antiterrorista de la fiscalía de París se hizo cargo de la investigación del ataque con un camión en Niza, cuyas motivaciones se desconocen por el momento.

PUB/SVM