Desde Tolouse a Lille, el movimiento que se inició en París el pasado jueves 31 de marzo en protesta por la reforma laboral del presidente socialista François Hollande se ha extendido ya por todo el país.

Desde ayer en la mañana, miles de estudiantes y sindicalistas (3.200 según la policía) bloquearon institutos y universidades para crear grupos de debate en relación a la situación institucional por la que pasa Francia.

Y en su sexta noche, miles de personas, en su mayoría estudiantes, quienes han sido los más afectados por las crisis que vive Francia desde hace algunos años, se han vuelto a reunir no sólo en la Plaza de la República de París, sino que en distintos espacios públicos de más de 20 ciudades del país galo.

Mientras ayer comenzó el proceso de análisis, debate y votación de la reforma al código del trabajo, considerada por este movimiento como un atentado a los valores socialistas del partido oficialista y un paso más hacia la precarización del trabajo, sobre todo de los menores de 25 años cuya tasa de cesantía es del 25%, los indignados franceses “Nuit Debout” se siguen articulando. “La agrupación que inició este movimiento el 31 de marzo se llama ‘Convergencia de las luchas’ (convergence des luttes)”, explica Florent Sardou, analista político e historiador francés. “Esta agrupación fue creada el 23 de febrero de 2016 luego de haber visto un documental muy crítico y muy visto en Francia sobre los empresarios (“Merci patron”: gracias jefe). Su idea es unificar las múltiples luchas sociales que se hacen a nivel local en Francia: sindicalistas, intelectuales, estudiantes, trabajadores, militantes de izquierda o simples ciudadanos”, puntualiza. Y agrega que ha ampliado su discurso de protesta a uno “más general sobre la crisis que sacude Francia: política, democrática, económica y social”.

Si bien las agrupaciones que se han visto implicadas tienen distintos intereses puntuales, según el analista comparten los mismos valores. “Este movimiento se opone al éxito del populismo y nacionalismo, que se nutren de la desesperanza y del miedo. Al contrario, los participantes de ‘Nuit Debout’ quieren volver a esperar, quieren creer en algo, quieren construir un futuro mejor  y creen en la democracia (desean una democracia directa)”, explica.

“Todos acusan al sistema capitalista de hoy de precarizar a la mayoría (empobrecimiento) y de beneficiar solamente a una “oligarquía” (grandes empresarios y políticos de los partidos de gobierno)”.

Y mientras el partido Podemos de España ha anunciado que apoyará activamente al movimiento en sus pretensiones, Sardou asegura que ya han obtenido un gran logro: instaurar los temas en el debate político. “En todo caso, Francia está más dividida que nunca; no hay que olvidar el éxito que han tenido los discursos nacionalistas y xenófobos”, dice. Discursos concentrados en la figura de Marine Le Pen.

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