"Aquí no eres feliz y jamás lo serás. En el cielo sí que serás feliz. Simplemente hazlo", le escribió Michelle Carter, una joven estadounidense de 17 años, a su novio Conrad Roy, la noche que él decidió quitarse la vida.

Carter se enfrenta ahora a un juicio por el delito de homicidio involuntario por haber incitado a Roy, de 18 años a poner fin a su vida, algo que finalmente concretó el 12 de julio de 2014.

Carter y Roy se conocieron en 2012 y comenzaron una relación que, en particular se desarrollaba en internet, mensajes y largas conversaciones telefónicas. El joven, que sufría de depresión y tenía una relación inestable con sus padres, pensaba a menudo en el suicidio, lo que comentó repetidamente con su novia.  

Según la Fiscalía del Condado de Bristol (Massachusetts), surge de los más de 1.000 mensajes que intercambiaron que "Carter ayudó a Conrad a suicidarse aconsejándole que superara sus dudas y presionándole para que se suicidara en un periodo de tiempo corto".

Entre los extractos difundidos, varios mensajes parecen dejar en evidencia la intención de Carter.

Carter- "Firme al cielo guiado por Dios".
Roy- "Y volveré a ser feliz otra vez".
Carter-"Sí, lo serás".

"No hay manera de que falles… eres fuerte… te quiero de aquí a la Luna y vuelta y más profundo que el océano (…)", le dijo en otro de los textos y agregó "No es doloroso y es rápido".

Apenas horas antes de lo ocurrido, Carter envió a Roy el siguiente mensaje: "Siempre dices que lo vas a hacer pero no lo haces. Sólo quiero asegurarme de que esta noche es la de verdad".

El día que eligió para llevar adelante su decisión, Roy condujo la furgoneta hasta un estacionamiento, donde se detuvo con el motor encendido y murió a causa de inhalación de monóxido de carbono. Sin embargo, hubo un momento en que tuvo miedo y se arrepintió. Bajó del auto y le envió un mensaje a Carter. Ella le respondió: "Vuelve a entrar".

Además, los fiscales aseguran que días antes Carter había hecho una petición a Roy. Le pidió en un mensaje de texto que borrara todas sus conversaciones antes de suicidarse. Incluso habría mandado un mensaje a un amigo tras la muerte de Roy en el que decía "si la Policía lee mis mensajes con él estoy perdida. Su familia me odiará y puedo ir a la cárcel", asegura el sitio de la BBC en español.

Según una nota del diario The Washington Post, la familia del joven reclama que Carter sabía lo que ocurría y no hizo nada para impedirlo. E incluso la Fiscalía difundió varios mensajes en los que la joven le asegura a Roy que su familia entenderá su decisión. "Supongo que tus padres saben que estás en un mal momento. No digo que quieran que lo hagas, pero estoy segura de que pueden llegar a aceptarlo", le escribió Carter en otro mensaje.

Y añadió: "Saben que no hay nada que puedan hacer. Han tratado de ayudar, todo el mundo lo ha intentado pero hay un punto en el que no hay nada que alguien pueda hacer para salvarte, ni siquiera tú mismo (...) Saben lo triste que estás, y saben que estás haciendo esto para estar feliz y creo que lo entenderán y aceptarán. Siempre te llevarán en sus corazones".

Después de la muerte de su novio, Carter siguió mandando mensajes como si no supiera nada, e incluso preguntando a su familia si sabían donde estaba. Lloró la muerte de su novio, puso mensajes en las redes sociales y en los meses posteriores incluso recaudó fondos en su nombre a favor de la prevención del suicidio.

Al ser interrogada por la Policía dijo que intentó advertir de los planes de suicidio de Roy a la madre del fallecido pero no tenía cómo contactarse con ella.

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