Noruega autorizó el viernes la eliminación de 47 lobos, a pesar de que es una especie en peligro de extinción en el país, lo que provocó la indignación de los defensores de esos animales.

"No se ha visto algo igual desde hace 100 años, cuando la política era de exterminar a todos los grandes carnívoros" declaró Nina Jensen, secretaria general del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) en Noruega, para quien el caso equivale a un "sacrificio masivo" en toda regla.

"Eliminar al 70% de la población de lobos no es digno de una nación verde" añadió en un comunicado.

El pasado invierno (boreal) fueron detectados entre 65 y 68 lobos en Noruega, según el organismo especializado Rovdata, y al menos otros 25 fueron localizados en la frontera con Suecia. 

Entre abril y mayo, época de alumbramiento para las lobas, nacieron además un número indeterminado de crías, calculan los expertos.

Los ganaderos protestan con regularidad por los daños que causa el depredador entre sus rebaños de ovejas.

PUB/AOS