Durante la cumbre de la Otan en Gales, en 2014, los países miembros diseñaron un plan de respuesta a cualquier agresión de parte de Rusia.  Con la intervención de Moscú en Ucrania como hecho reciente, la Otan acordó respetar un mínimo de gastos militares fijado en el 2% del PIB, además de terminar con los recortes.

En esta reunión en Varsovia, capital de Polonia y la misma ciudad donde en 1955 la Unión Soviética firmó el Tratado de Varsovia, se espera aprobar el 'Readiness Action Plan' para aplicarlo. Este plan profundizará lo acordado después de la caída de la URSS.

Para sosegar a los aliados que se independizaron de Moscú a principios de los 1990, la Otan decidió reforzar su "Fuerza de Respuesta" (NRF, Nato Response Force) triplicando sus efectivos hasta 40.000 soldados y creando una "punta de lanza" ('Spearhead') de 5.000 hombres capaz de desplegarse en sólo días en cualquier foco de crisis.

Sin embargo, Polonia y los tres países Bálticos obtendrán más. La cumbre debería ratificar el despliegue en esos países de cuatro batallones multinacionales (entre 600 y 1.000 militares cada uno) sobre la base de una rotación, uno de ellos con tropas estadounidenses en Polonia, confirmó Obama.

Esta decisión no tiene precedentes desde el fin de la Guerra Fría y el Acta Fundacional de 1997 que rige las relaciones Otan-Rusia y establecía la reducción de las fuerzas convencionales en Europa y Rusia.

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