El líder del Partido Socialista Obrero Español (Psoe), Pedro Sánchez, y el de Ciudadanos, Albert Rivera, firmaron por la mañana en el Congreso de los Diputados este acuerdo, destinado a dar el apoyo de los liberales a la investidura de Sánchez como nuevo presidente del gobierno.

El acuerdo es "el primer paso para que se produzca el cambio político", declaró Sánchez, encargado por el rey Felipe VI de formar gobierno. Pero esta tarea se presenta cada vez más ardua ante la airada reacción de Podemos, para los que el acuerdo "aboca a una investidura fallida", según señaló su número dos, Íñigo Errejón.

El texto firmado por la mañana entre socialistas y Ciudadanos "frustra la posibilidad de un gobierno de cambio", aseguró Errejón, al anunciar que suspendían sus contactos con el Psoe en el marco de las negociaciones a cuatro junto con otras dos pequeñas formaciones de izquierda.

El texto pactado por socialistas y Ciudadanos incluye "200 reformas", que contemplan medidas para garantizar derechos sociales, limitar las subidas de impuestos o luchar contra la corrupción.

El acuerdo prevé asimismo un "plan de urgencia social" para los más desfavorecidos, en un país con tasa de desempleo que sigue superando el 20% y en el ámbito territorial asume la unidad de España frente a los independentistas de Cataluña, que constituía una de las reivindicaciones principales de Ciudadanos.

- Cruce de acusaciones -

El acuerdo implica, según el jefe del equipo negociador socialista, Antonio Hernando, que los liberales darán sus 40 votos a Pedro Sánchez, en el debate parlamentario donde buscará la investidura como jefe del gobierno, en el que contaría por ahora con 130 de los 350 diputados (el Psoe tiene 90 escaños).

El debate está previsto a partir del 1 de marzo, pero Sánchez tiene una tarea hercúlea ante él para lograr esa investidura. Para ello, sigue necesitando el apoyo o la abstención de otras formaciones, especialmente de Podemos, que dispone de 65 diputados, y que ya ha dejado claro que no lo hará.

"De momento, el Psoe ha elegido y esa elección es incompatible con nosotros", dijo Errejón, que considera que esa formación ha adoptado la ideología liberal de Ciudadanos, en particular en materia laboral, con un programa que no garantiza una mayor defensa de los trabajadores.

"Podemos miente", lanzó, no obstante, Antonio Hernando, agregando que esa formación "no tenía voluntad real de hacer un gobierno del cambio". Hernando insistió en que, en contra de lo dicho por Errejón, el acuerdo contempla subir las indemnizaciones por despido, un ingreso mínimo vital y un plan de lucha contra la pobreza.

- No del PP -

"Es un acuerdo abierto, progresista, reformista, que no excluye a nadie", defendió también Pedro Sánchez, que lo calificó de "acuerdo histórico". Para Errejón es un documento "hecho para esperar al Partido Popular".

Una espera que puede ser larga, ya que el vicesecretario de Organización del PP, Fernando Martínez-Maíllo, reiteró este miércoles tras la firma del pacto que los 120 diputados del PP "nunca van a servir de costaleros del Psoe".

El dirigente popular volvió a decir que su "propuesta es que gobierne la lista más votada, en este caso Mariano Rajoy", presidente del gobierno en funciones.

Rajoy, que ganó las elecciones generales del pasado 20 de diciembre con un 28,7% de los votos, tuvo que renunciar a formar gobierno al no encontrar socios para su partido, al que reprochan sus escándalos de corrupción y la aplicación de medidas de austeridad económica.

El jefe del Ejecutivo ya confesó que apuesta por el fracaso de Sánchez y, aunque ha mostrado su disposición a intentar formar gobierno, si el socialista no lo logra, no esconde que lo más probable, en ese caso, es que el país tenga que volver a las urnas el próximo 26 de junio.

 

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