Ante las constantes amenazas de Corea del Norte y las exitosas pruebas nucleares y de misiles que ha difundido el régimen de Kim Jong-un, Estados Unidos se decidió a movilizar una de sus armas más poderosas, a las costas de la península de corea.

Se trata del radar X-Band, un moderno sistema móvil que permite identificar y dirigir sistemas antimisiles. La estrategia del Pentágono es frenar cualquier intento de ataque de norcorea.

La Casa Blanca aprobó el movimiento del sistema de detección desde su base en Pearl Harbor, en Hawai, hasta un sector no informado de las costas de la nación comunista.

El X-Band, conocido por su forma de una gigantesca pelota de golf, se sustenta en una base similar a la de una plataforma petrolera. En total pesa 50 mil toneladas y su misión es detectar misiles enemigos y luego dirigir los sistemas antimisiles.

Según revela el diario británico The Sun, pobladores cercanos a la base de Pearl Harbor vieron como la enorme estructura inició su viaje.

El sistema de radar de alerta temprana tiene un costo de 900 millones de dólares, con un alcance de 2.000 kilómetros con una tripulación entre 75 y 80 personas.

 

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