Según publicó el diario australiano The Courier Mail, el fotógrafo Evan Switzer salió a pasear a su perro cuando se encontró con un grupo de canguros. Tal vez tan sólo esa imagen bastaría para asombrarse, pero no en Australia, donde esta situación es bastante común. Lo sorpresivo fue que el canguro macho intentaba que otro canguro, que se encontraba tendido sobre el suelo, reaccionara.

Ante la inminente realidad de que quien parecía ser su pareja estaba muerta, el canguro sostuvo su cabeza con sus patas delanteras. Al lado de la pareja, y pendiente a todo lo que sucedía, estaba la cría de ambos.

El fotógrafo corrió a su casa en busca de su cámara para poder registrar aquel momento. También contó que otros canguros se acercaban al escenario, pero el macho y su cría se encargaban de espantarlos.

La historia de este animal "en luto" por su hembra muerta dio rápidamente la vuelta al mundo. Sin embargo, su interpretación no habría sido correcta. No todo es lo que parece, y el portal de noticias BuzzFeed desvela  la verdadera historia que se esconde detrás de las fotografías.

Los científicos expertos en la especie mamífera aseguraron al portal que una parte es cierta: probablemente la cría fuera descendiente de la hembra, y estaba verdaderamente preocupada por el bienestar de su madre y el suyo propio.

No obstante, también reconocieron que es sumamente insólito que un canguro macho adulto mostrara esa clase de comportamiento y se afligiera, como se interpreta de las imágenes, al menos eso indicó el doctor Mark Eldridge, investigador principal en el Museo australiano.

"El macho claramente está estresado y agitado, sus antebrazos están muy mojados, ya que estaba lamiéndose para enfriarse. Además está sexualmente activo: la prueba es que sobresale el escroto en las imágenes (los marsupiales tienen su pene localizado detrás del escroto)", aseguró al portal.

Además agregó: "Este es un macho que está tratando de levantar a la hembra para aparearse con ella", es decir, no estaba sufriendo por su muerte.

 

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