Un mes antes de la votación del referéndum británico, la primera ministra británica, entonces ministra de Interior, creía que el Brexit ahuyentaría a las empresas del país. Así lo advirtió Theresa May en una conversación privada durante una audiencia privada con banqueros e inversores en Goldman Sachs.

Una grabación de sus declaraciones, a la que ha tenido acceso el diario The Guardian , revela que la "premiere", que ahora lidera el proceso de ruptura con la UE, tenía sus dudas acerca de una posible salida del Reino Unido. La misma que cien días después de su nombramiento al frente del gobierno británico apostaba por un "Brexit" duro.

"Creo que los argumentos económicos son claros. Que ser parte de un bloque comercial de 500 millones de dólares es importante para nosotros. Creo que uno de los problemas es que mucha gente invertirá en el Reino Unido porque el Reino Unido está dentro de Europa", aclaró en una hora de charla.

May insistió en las ventajas de la inversión que tenía el 'no' al brexit: "Si no estamos en Europa habrá empresas y compañías sobre las que tendremos que preguntarnos: ¿Necesitan desarrollar una presencia continental en Europa en lugar de una presencia exclusiva en el Reino Unido? Por eso creo que hay ventajas definitivas para nosotros en términos económicos", añadió la actual jefa del Ejecutivo británico.

Como ministra de Interior se dio a conocer por su postura antiinmigración, que vinculaba con el incremento de la delincuencia. En la breve grabación May también abordó esta cuestión, aunque esta vez haciendo hincapié en los beneficios de formar parte de la comunidad europea, tales como la orden de detención europea y el intercambio de información entre los organismos policiales y de inteligencia, a través de la Euro e Interpol. “Definitivamente, hay cosas que podemos hacer como miembros de la Unión Europea que creo que nos mantienen más seguro”, dijo en Goldman Sachs.

 

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