El aparato de fabricación gala despegó a bordo de un cohete Vega desde el puerto espacial de Kourou, en la Guayana Francesa.

Perú marcó su ingreso en la órbita espacial tras lanzar el jueves su primer satélite, el más potente de América Latina, que proveerá de imágenes de alta calidad para reforzar la lucha contra el narcotráfico, deforestación y apoyar la agricultura, detallaron las autoridades.

El satélite submétrico peruano, PerúSat-1, de fabricación francesa, despegó a bordo de un cohete Vega desde el puerto espacial de Kourou, en la Guayana Francesa, la noche de este jueves.

La cuenta regresiva y el despegue fue proyectado en Perú en una pantalla del Centro Nacional de Operaciones de Imágenes Satelitales (Cnois), ubicado en Pucusana, al sur de Lima, en medio de aplausos.

"Nuestro satélite tendrá un tiempo de vida operacional de 10 años, que es el mínimo garantizado", explicó el jefe del proyecto PerúSat-1, Gustavo Henríquez, a la radio RPP. "Es un satélite de observación de la tierra, sus imágenes serán descargadas y distribuidas a los usuarios del sector público", comentó. También apoya a la prevención de desastres naturales.

Según dijo el jefe de operaciones de la Cnois, Edgar Guevara, a la agencia estatal Andina, la primera imagen se obtendrá la próxima semana pero el satélite estará al servicio del país la última semana de noviembre o primera de diciembre.

El cohete portador lucía la figura del escudo nacional peruano y los nombres de los que construyeron el aparato, que posibilita el ingreso del país sudamericano a la era espacial. El artefacto también luce el logo de la Agencia Espacial del Perú y mensajes como: "Kausachun Perú" (Viva Perú, en quechua), según Andina.

"También puede ser utilizado para la seguridad nacional y atender a los sectores Defensa e Interior", agregó Henriquez. Estará orbitando la tierra a una distancia de casi 700 kilómetros.

El dispositivo, avaluado en unos 600 millones de dólares, permitirá captar imágenes en alta resolución, es de última generación y está hecho con carburo de silicio, con un peso aproximado de 400 kilos, la tercera parte en comparación con otros de su tipo.

"Es un satélite muy poderoso y es un magnífico paso para el Perú. Con esto se supera a todos los satélites latinoamericanos y es uno de los satélites con mayor resolución en el mundo", comentó el director del Instituto de Radioastronomía de la Pontifica Universidad Católica del Perú, Jorge Heraud, al canal estatal TV Perú.

El aparato fue adquirido durante el gobierno de Ollanta Humala, tiene una precisión de 0,7 metros. Eso quiere decir que cada píxel de la imagen captada representa un cuadrado en la superficie de la tierra de 70 centímetros. El satélite chileno Fasat-Charlie, por ejemplo, posee una precisión de 1,45 metros.

Su construcción se realizó en Toulouse, por la empresa Airbus Defense and Space, en el marco de un acuerdo entre los gobiernos de Perú y Francia, con participación de la Comisión Nacional de Investigación y Desarrollo Aeroespacial (Conida), la agencia espacial peruana.