Las fuerzas del gobierno libio de unidad nacional (GNA) lanzaron este domingo "la última fase" de la ofensiva contra las posiciones que todavía controla el grupo yihadista Estado Islámico (EI) en su bastión de Sirte, en el norte de Libia.

Unos 1.000 soldados fueron movilizados para expulsar totalmente a los yihadistas que resisten en dos barrios de la ciudad costera, en gran parte retomada por las fuerzas del GNA desde principios del verano (boreal).

Este domingo, 18 miembros de las fuerzas del GNA fueron abatidos por el EI, y al menos 120 resultaron heridos. 

"Nuestras fuerzas entraron en los dos últimos barrios de Dáesh [acrónimo árabe del grupo EI] en Sirte", anunció a la AFP Reda Issa, portavoz de las fuerzas progubernamentales. "La última batalla de Sirte ha comenzado", afirmó.

La reconquista total de la ciudad, situada a 450 kilómetros al este de Trípoli, supondría un gran revés para el EI, que tomó el control de la localidad en junio de 2015, desde donde dirigió su expansión fuera de Siria e Irak. 

Las fuerzas progubernamentales, formadas principalmente por ex rebeldes que rechazaron entregar las armas tras la revuelta de 2011, lanzaron una ofensiva el 12 de mayo. Entraron el 9 de junio en la ciudad, lugar de nacimiento del ex dictador Muamar Gadafi, donde tomaron el control del puerto y del centro administrativo. 

Un fotógrafo de la AFP en Sirte constató el avance de varios tanques y vehículos armados en dirección al barrio del norte, aún controlado por el EI, al tiempo que se disparaban obuses en la entrada de este sector. 

"Uno de nuestros tanques consiguió destruir un coche bomba que apuntaba contra nuestras fuerzas, que fue neutralizado antes de que cumpliera con su objetivo", explicó Reda Issa.

Las fuerzas terrestres aprovecharon, según él, "una noche de bombardeos de la fuerza aérea" de Estados Unidos, que apoyan a las tropas progubernamentales en Sirte desde el 1 de agosto, a petición del GNA. 

Desde que comenzara la ofensiva, el domingo por la mañana, 18 soldados de las fuerzas partidarias del gobierno de unión nacional libio (GNA) murieron y otros 120 resultaron heridos en combates contra el Estado Islámico en Sirte, informó por su parte una fuente médica.

Tanques y francotiradores 

Unos 1.000 soldados fueron movilizados para expulsar totalmente a los yihadistas que resisten en dos barrios de la ciudad costera, en gran parte retomada por las fuerzas del GNA desde principios del verano (boreal).

Desde hace varios días, las tropas leales se preparaban para esta "batalla decisiva" contra el EI, después de haber expulsado a los yihadistas de sus últimos reductos.

Las fuerzas progubernamentales se habían reagrupado en la periferia de la ciudad y en la entrada de dos barrios del norte y del centro de la misma, según declaraciones de soldados recabadas por el corresponsal de la AFP en el frente. 

"Limpiamos nuestras armas [...] y las preparamos para la fase decisiva que, con la ayuda de Dios, tendrá lugar mañana [domingo] o pasado mañana [lunes]", indicó el sábado a la AFP el soldado Usama Mohamad Mosbah. 

Una calma inestable reinaba en el frente desde el jueves por la mañana en Sirte. El sábado comenzaron los enfrentamientos en las inmediaciones del barrio residencial número 1, donde las fuerzas del GNA utilizaron ametralladoras y lanza-cohetes contra los yihadistas del EI, según el corresponsal de la AFP. 

También se desplegaron francotiradores sobre los tejados de las casas, cuyas paredes estaban pintadas con los colores de la bandera negra del EI.

Tras un avance rápido en mayo, la progresión de las fuerzas del GNA se vio perturbada por la estrategia de guerrilla puesta en marcha por el EI, cuyas "armas son las minas [...] y los cinturones con explosivos", según el soldado Faraj Ben Said. 

Las explosiones de coches bomba, de kamikazes y de minas antipersona dejaron numerosos muertos entre las tropas leales al gobierno, que han perdido más de 350 combatientes, según fuentes militares. Casi 2.000 habrían resultado heridos. Se desconoce el balance humano del bando del EI. 

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