La salida de la Unión Europea ha provocado un sismo político en el Reino Unido y ha desembocado, aunque por motivos distintos, en las dimisiones de Farage, del primer ministro David Cameron y a la renuncia del conservador y líder pro-Brexit Boris Johnson a competir por Downing Street tras la traición de su lugarteniente, Michael Gove.

En el otro extremo, el líder laborista Jeremy Corbyn pugna por seguir en el cargo después de que la mayoría de sus diputados le dieran la espalda.

Nigel Farage, eurodiputado y líder del eurófobo Ukip (Partido de la Independencia de Reino Unido) ha anunciado hoy su dimisión, en una conferencia de prensa en Londres, cuando se cumplen once días de la victoria del "brexit". Es el segundo padre del brexit que da un paso atrás en el plazo de una semana.

Ni una semana  ha pasado desde que el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, le preguntara a Farage en el europarlamento: "¿Qué hacen ustedes aquí?. Estoy bastante sorprendido de verles".

Farage es el tercer político que presenta la dimisión tras el brexit, después del primer ministro, David Cameron, y el comisario europeo de Servicios Financieros, Jonathan Hill.

"Vine a este combate desde el mundo de los negocios porque quería que fuéramos una nación que se gobernara a sí misma, no para convertirme en un político de carrera. La victoria de la salida de la UE en el referéndum significa que he alcanzado mi ambición política. Durante el referéndum dije que quería recuperar mi país... ahora quiero recuperar mi vida", ha anunciado Farage en una rueda de prensa.

Antiguo corredor de materias primas en la City de Londres, Farage asumió la dirección del Partido para la Independencia del Reino Unido en 2006, y desde entonces dimitió en un par de ocasiones, en 2009 y 2015, para acabar regresando.

Fue elegido por primera vez al Parlamento Europeo en 1999 y desde entonces revalidó su escaño en tres elecciones europeas más. Su gran derrota fue no haber logrado nunca un escaño en el Parlamento británico, donde el UKIP cuenta con un sólo diputado, el tránsfuga conservador Douglas Carswell.

Si Gove o Andrea Leadsom, los dos candidatos pro-Brexit que concurren a las primarias del Partido Conservador, no ganan, la ruptura con Bruselas recaerá en un primer ministro que no quería salir de la UE.

El adiós de Farage fue particularmente bienvenido por varios compañeros del Parlamento europeo.

"Farage es el último cobarde en abandonar el casos que ha creado", escribió el eurodiputado conservador alemán Manfred Weber.

"Primero quería que le devolvieran su país, ahora quiere recuperar su vida. Pero lo que no devolverá es su escaño de eurodiputado", dijo otra colega, la holandesa Sophie in't Veld.

Lo que no queda claro es quién liderará Reino Unido en su salida de la UE ahora que el Brexit es una realidad. Johnson consideró que no era la persona adecuada y Farage piensa que la mejor opción es un primer ministro pro-Brexit.Pero ninguno de los dos se atreve a llevar la antorcha de la "independencia"

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