El líder comunista ruso, Guennadi Ziugánov, criticó hoy al presidente ruso, Vladímir Putin, por acusar al fundador de la URSS, Vladímir Lenin, de poner "una bomba atómica bajo el edificio de Rusia".

"Vivimos en la Federación Rusa, cuyo documento de creación fue firmado por Lenin. La crítica incondicional de sus actividades socava el Estado y la estabilidad en la que se sostiene Putin y que es tan necesaria para el país", dijo Ziugánov a la agencia Interfax.

Ziugánov insistió en que "todo lo que funciona hoy en la actual Rusia, desde el sector petrolero y gasístico a la tecnología espacial y los hitos de la industria militar, es todo resultado de la era soviética".

Y consideró que es una "tragedia" el derribo de las estatuas de Lenin en la vecina Ucrania, donde, según el político comunista, ahora la han tomado con "todo lo ruso", en alusión a la ley que prohíbe la propaganda del régimen comunista.

Recientemente, Putin acusó a Lenin de provocar con sus políticas "el colapso de la Unión Soviética" y arremetió también contra los planes de "revolución mundial".

Días después volvió a cargar contra el dirigente bolchevique por poner en riesgo la estabilidad del Estado al conceder el mismo rango jurídico a todas las repúblicas soviéticas, desde Rusia a Ucrania, decisión que tachó de "bomba de relojería".

Putin recordó que Iósif Stalin propuso conceder a cada ente federado amplia autonomía, sin el derecho a abandonar la Unión, pero Lenin le llevó la contraria, lo que en opinión de Putin condenó a la postre a la URSS a la desintegración.

"Las fronteras se decidían de manera absolutamente arbitraria y no siempre justificada. A Ucrania, por ejemplo, le dieron el Donbass", actuales regiones de Donetsk y Lugansk, controladas en gran parte por separatistas prorrusos, apuntó.

Con respecto al entierro de la momia de Lenin, que se encuentra expuesta en un mausoleo en plena Plaza Roja frente al Kremlin, Putin advirtió contra decisiones precipitadas que puedan provocar una división en la sociedad.

Al mismo tiempo, confesó que le siguen gustando tanto la ideología comunista como la socialista y las comparó con las enseñanzas de la Biblia por sus ideales humanistas.

"Pero la aplicación práctica de esas maravillosas ideas en nuestro país estuvo lejos de lo que exponían los socialistas utópicos. Nuestro país no se pareció a la Ciudad del Sol", declaró.

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