Los mandatarios europeos conversan este viernes en Bratislava sobre cómo dar un nuevo impulso a una UE en "situación crítica" tras la decisión británica de abandonarla, en una cumbre informal sin Reino Unido centrada en la seguridad y la defensa.

"Estamos en una situación crítica. Tenemos que mostrar con nuestras acciones que podemos mejorar", aseguró a su llegada la canciller alemana, Angela Merkel, para quien esta cumbre debe mostrar que los mandatarios "pueden trabajar juntos para resolver los problemas" de Europa.

Los 27, reunidos entre fuertes medidas de seguridad en un castillo con vistas al Danubio y a los rojos tejados de la capital eslovaca, intentarán superar sus divisiones en temas como la acogida de migrantes y responder a las preocupaciones de 500 millones de europeos.

Según el anfitrión de la cumbre, el primer ministro eslovaco Robert Fico, los dirigentes "tendrán una conversación muy honesta sobre el estado en el que se encuentra la UE", que hace frente a una serie de crisis.

La voluntad de los británicos de abandonar el bloque, expresada en referéndum el 23 de junio, añadió una nueva crisis a una UE a la defensiva desde la crisis financiera de 2008, que echó a la calle a millones de trabajadores, y la más reciente crisis migratoria, pasando por los atentados yihadistas en el corazón de Europa.

La seguridad, la lucha contra el terrorismo y la defensa europea, así como medidas para impulsar el crecimiento del bloque y luchar contra el desempleo, deberán centrar los debates, en la línea de los planes anunciados el miércoles por el presidente del ejecutivo europeo, Jean-Claude Juncker, ante la Eurocámara. 

"La defensa europea es el desafío para Europa", señaló el mandatario francés, François Hollande, quien deseó que la UE, junto a Francia, "pueda garantizar su propia protección, su propia defensa, en el marco de la OTAN" con Estados Unidos y, sin su aliado atlántico, si Washington "elige alejarse".

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