Los cruces de declaraciones entre los aspirantes demócratas son cada vez más violentos en la campaña por las primarias de Nueva York, y Bernie Sanders llegó a vincular a Hillary Clinton con el escándalo de los 'Papeles de Panamá'.

El senador por Vermont se había mostrado bastante cortés respecto a Clinton hasta el miércoles, cuando cambió el tono en un mitin en Filadelfia (este) al afirmar que no está "calificada" para ser presidenta, en respuesta a las dudas que Clinton había expresado sobre las capacidades de Sanders. "Recientemente ella dijo que yo no estoy, entre comillas, calificado para ser presidente", declaró Sanders. "Déjenme decirles, en respuesta a Clinton, que yo no creo que ella esté calificada si, a través de su súper PAC (un comité que recauda fondos para su campaña, NDLR), obtiene decenas de millones de dólares de grupos de intereses particulares", como grupos de presión.

"Yo no creo que usted esté calificada si votó a favor de la desastrosa guerra en Irak. No creo que usted esté calificada después de haber apoyado el acuerdo de libre comercio con Panamá", insistió. Sanders afirmó que la exsecretaria de Estado apoyó hace cinco años este acuerdo, que "ha facilitado a los ricos y a las empresas de todo el mundo eludir el pago de impuestos en sus países", como revelaron los 'Panama Papers'.

Y el jueves volvió a atacar por el mismo flanco, añadiendo que Hillary Clinton apoyó "casi todos los acuerdos comerciales que costaron millones de empleos a los trabajadores estadounidenses".

Uno de los portavoces de campaña de Clinton criticó el jueves a Sanders por su ataque. "Es un ataque absurdo. Y probablemente es lo más bajo que se ha caído en la retórica en el bando demócrata", dijo Brian Fallon.

Por su parte, el director de campaña de Sanders, Jeff Weaver, dijo que si la campaña de Clinton quiere "un enfoque más duro, (están) encantados de dárselo".

- Hillary viaja en metro -

Clinton, que el martes perdió la primaria de Wisconsin (norte) y busca una amplia victoria en Nueva York el 19 de abril, dijo el miércoles en Filadelfia que Sanders "no tiene absolutamente ningún plan en una cantidad importante de cuestiones". Y señaló en concreto uno de los temas claves de su campaña: el desmantelamiento de los grandes bancos, sobre el que Sanders se refirió de manera vaga en una entrevista el diario Daily News al decir que correspondería a los grandes bancos decidir cómo se reestructurarían.

"Es importante decirle a la gente lo que vas a hacer por ellos, cómo lo vas a hacer, cómo se pueden obtener resultados", insistió Clinton el jueves, durante una visita al Bronx en la que tomó el metro por primera vez en dos años, como ella misma confesó.

La exsecretaria de Estado, que lidera los sondeos en Nueva York, estado por el que fue senadora entre 2001 y 2009, también atacó a Sanders, quien dijo en esa misma entrevista estar contra de una eventual demanda contra fabricantes de armas por la matanza de la escuela Sandy Hook, en la que una persona mató a 20 niños en diciembre de 2012. "Bernie Sanders da prioridad a los derechos de los fabricantes de armas sobre los padres de los niños asesinados en Sandy Hook", comentó Clinton en Twitter.

Y es que la guerra entre los dos aspirantes demócratas, que debatirán en Brooklyn el 14 de abril, se libra en todos los frentes: entrevistas, mítines y redes sociales.

Sanders, de 74 años, sueña con lograr Nueva York, la primaria más importante en términos de delegados hasta la de California, en junio; pero su contrincante, que va a la cabeza, aspira a una amplia victoria en su estado de adopción, que le permitiría tomar una ventaja definitiva de Sanders. Un nuevo sondeo de CBS News/You Gov le otorga a Clinton un 53% de las intenciones de voto en este estado, frente al 43% para Sanders, quien nació y creció en Brooklyn.

Entre tanto, en terreno republicano, el exalcalde de Nueva York Rudy Giuliani anunció el jueves su apoyo al magnate Donald Trump, quien lidera las encuestas de intención de voto en el estado homónimo para la primaria republicana, que también se celebrará el 19 de abril. "Apoyo a Trump. Voy a votar a Trump", dijo al periódico The New York Post.

Según un sondeo de RealClearPolitics, Trump lidera la intención de voto en Nueva York con un 53%, por delante de John Kasich (22%) y Ted Cruz (18, 6%).

 

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