Todos los años, el costo de la matrícula para la educación superior en Sudáfrica  sufre un reajuste al alza que genera protestas en los estudiantes de color, que generalmente provienen de los barrios más desfavorecidos del país. Sin embargo, las protestas se volvieron más crudas este año, cuando el gobierno comunicó la decisión de reajustar en un 8 por ciento el precio. Entonces, estudiantes de color de Ciudad del Cabo, Johannesburgo y otras ciudades del país salieron a la calle a exigir, entre otras demandas, una educación gratuita para todos.

La situación se volvió a tensar durante las últimas tres semanas. Estudiantes de las universidades más importantes del país, como la Universidad de Wits de Johannesburgo o la Universidad Tecnológica de Ciudad del Cabo, han suspendido sus clases para manifestarse a favor de la gratuidad universitaria. Pero la escalada de violencia ha sido tal que la situación de ha vuelto incontrolable. Esto, bajo la inoperancia del gobierno ante los saqueos a tiendas, incendios de establecimientos eduacionales y de automóviles, explica Abra Barbier, periodista sudafricana del South African Broadcasting Corporation (SABC), a Publimetro.

“La situación es mala, mala, mala. Muchos estudiantes en todo el país han sido arrestados. Ha habido edificios quemados. Vehículos. Las tiendas han sido saqueadas. Pero porque hay otros elementos que se han infiltrado en el movimiento, es difícil decir quién está detrás de este desastre”, explica Barbier. Y enfatiza: “Pero la situación ha sido manipulada por algunos con otros intereses, y eso es lo que por el momento estamos tratando de esclarecer. De todas formas, los estudiantes están perdiendo popularidad porque nadie quiere ver universidades y bibliotecas quemándose. Y esa es la situación actual”.

Así las cosas, el gobierno de Jacob Zuma, presidente socialdemócrata de Sudáfrica, ha convocado a grupos de expertos para que encuentren solución al conflicto, cosa que no han logrado.

Sudáfrica es un país duramente segregado, a pesar de los esfuerzos de Nelson Mandela durante su presidencia a principios de los años 90. Según el Instituto Sudafricano de Relaciones Raciales, en 2014 un 27,5 por ciento de los blancos obtuvo un diploma universitario, mientras que sólo un 5,3 por ciento de los negros lo hizo. Además, un 41,9 por ciento de las personas de raza negra vive en la pobreza, mientras que el 0,8 por ciento de los blancos lo hace. Los estudiantes saben que uno de los principales mecanismos para combatir la desigualdad es la educación.

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