Tres días después del triple atentado suicida que dejó 44 muertos y más de 260 heridos el martes en el aeropuerto internacional Ataturk, el ataque - el cuarto y el más sangriento en Estambul desde principios de año - no había sido aún reivindicado pero la identidad de los kamikazes se iba precisando.

Imágenes de las cámaras de vigilancia del aeropuerto muestran a tres hombres con chaquetas de color oscuro y, dos de ellos, ataviados con gorras de béisbol.

En una de las tomas, se ve a un policía en civil pidiendo a uno de los asaltantes sus documentos de identidad, y luego, a este mismo responsable de seguridad, arrodillado y amenazado por un arma de fuego ante los ascensores.

Los tres kamikazes, que se separaron antes de hacerse estallar en diferentes lugares del aeropuerto, también causaron víctimas al disparar con sus fusiles.

Según el diario Sabah, cercano al gobierno, el balance de la matanza pudo haber sido más elevado si los atacantes no hubieran sido interceptados, ya que inicialmente querían tomar a decenas de pasajeros como rehenes y hacerse explotar con ellos.

"Los abrigos que llevaban para ocultar sus cargas explosivas, pese al calor, llamaron la atención de civiles y de un oficial de policía", indicó el diario.

El viernes, diplomáticos de una docena de países, vestidos de negro, rindieron homenaje a las víctimas del atentado en el aeropuerto.

- Olores químicos -

Tras la detención el jueves de 13 personas en Estambul - nueve de ellas extranjeras - y de otros nueve en la provincia occidental de Esmirna, los detalles se precisan sobre los kamikazes, un ruso, un uzbeko y un kirguís, según las autoridades turcas.

Las ex repúblicas soviéticas de Asia central forman parte de los mayores suministradores de yihadistas en Siria y en Irak.

Más de 7.000 ciudadanos de Rusia y de las ex repúblicas soviéticas combaten en el seno del grupo Estado Islámico (EI), había afirmado en octubre el presidente ruso Vladimir Putin

Los medios turcos han identificado a un checheno llamado Akhmet Chatayev como el cerebro del atentado del aeropuerto. Sería el jefe del EI en Estambul y también habría organizado los ataques cerca de Taksim (en marzo) y Sultanahmet (enero), en pleno corazón de Estambul, destaca el diario Hürriyet.

Michael McCaul, presidente del comité de Seguridad interior de la Cámara estadounidense de Representantes, describió en la cadena CNN a Chatayev como "probable enemigo número uno en la región del Cáucaso del norte en Rusia".

Según Hurriyet, los tres asaltantes alquilaron un apartamento en el barrio de Fatih, densamente poblado por sirios, palestinos, libaneses y jordanos, pagando un adelanto de 24.000 libras turcas (7.500 euros) por un año.

Una vecina, que nunca los vio, relató al diario que se quejó a las autoridades de los olores químicos que salían del apartamento después de medianoche. "Fui a ver al Mujtar (responsable del barrio) que me envió a la municipalidad".

"La policía vino a verme tras los ataques. He vivido encima de bombas", dijo la mujer.

- Clima de violencia y atentados -

Pocas horas después del atentado del aeropuerto, el primer ministro turco Binali Yildirima dijo que "los indicios apuntan a Dáesh", acrónimo árabe del EI, como responsable del ataque.

Turquía está sumida desde hace un año en un clima de violencia y una proliferación de atentados en su territorio, reivindicados por el Partido de Trabajadores del Kurdistán (PKK) o atribuidos por las autoridades al EI.

En este contexto, las autoridades de Alemania urgieron este viernes a sus ciudadanos a extremar las precauciones si viajan a Turquía.

 

PUB/IAM