El martes 8 de noviembre, los estadounidenses votarán para elegir su próximo presidente. Los candidatos a la Casa Blanca, Hillary Clinton y Donald Trump, han protagonizado una de las batallas electorales más duras de la historia del país, que empezó hace más de año y medio con el proceso de primarias de los partidos demócrata y republicano.

Han sido meses de campaña que han conseguido polarizar extremadamente la sociedad estadounidense. Este ambiente ha generado que los votantes estén "disgustados" con la política en el país. Así lo refleja un sondeo de New York Times/CBS News que revela que más de ocho de cada 10 han acabado hastiados de las elecciones en lugar de sentirse entusiasmados.

Aquí rescatamos algunos de los momentos que marcaron la carrera presidencial:

  • LAS CONVENCIONES

-Investidura de Trump

El gran momento para Donald Trump llegó el 22 de julio. Ese día aceptó la candidatura republicana a la Casa Blanca. En su discurso, el candidato republicano prometió devolver la seguridad al país tras derrotar a Hillary Clinton en noviembre.

Pero no todo le fue bien durante la convención, su esposa Melania Trump dio un discurso que era casi idéntico al que dio Michelle Obama durante la convención demócrata de 2008. La comparación de las transcripciones muestra que el discurso de Trump prácticamente copia un párrafo al que pronunció la ahora primera dama en Denver.

-Investidura de Hillary

Hillary aceptó su investidura el 29 de julio durante la convención demócrata, con un alegato a la esperanza contra el miedo y abanderando la fuerza de un país unido e incluyente frente los esfuerzos para dividir de Donald Trump.

Los demócratas no se libraron de escándalos. Debbie Wasserman Schultz, la presidenta del Comité Nacional Demócrata (DNC, por sus siglas en inglés) anunció su renuncia la noche antes de que comenzara la Convención, luego que WikiLeaks publicara mensajes sobre una posible tentativa de desestabilización a Bernie Sanders.

Por otro lado, el discurso que dio Michelle Obama durante la Convención  conmocionó a todos con un electrizante discurso: en él defendió la importancia de que el próximo presidente de Estados Unidos sea una persona ejemplar, alabó la perseverancia y seriedad de Hillary Clinton y lanzó un par de dardos a Donald Trump, el candidato del Partido Republicano, sin mencionarlo ni una sola vez.

  • LOS CORREOS DE CLINTON

Antes mismo de ser nominada como la candidata del Partido Demócrata, Clinton se enfrentaba a acusaciones de haber usado su correo personal para tratar temas de Gobierno cuando era Secretaria de Estado. Durante toda la campaña, Trump ha usado este tema como una de sus principales armas de ataque. No ha dejado de acusar a Clinton de ser una "mentirosa peligrosa", la ha llamado de "desquiciada" y ha llegado a afirmar, durante uno de los debates, que si él fuera presidente, ella iría a la cárcel.

En esta última semana de campaña, el FBI ha vuelto a golpear la campaña de Clinton con la reapertura de la investigación de más correos. Trump no ha perdido la oportunidad de llamarla "deshonesta" y decir que no merece la confianza de los estadounidenses.

  • LOS DEBATES: 6 de septiembre, 9 y 19 de octubre, de los que Clinton dejó  salir vivo a Trump

Los tres debates han sido un capítulo destacado en esa carrera presidencial.Hillary Clinton se llevó los tres debates en los cuales enfrentó a Donald Trump, aunque no con la contundencia como para terminar con las aspiraciones presidenciales del republicano.

En los tres debates las encuestas declararon a Clinton como la vencedora, pero en el último encuentro, lo han hecho con un margen menor que los dos primeros. En el último debate Trump no confirmó si reconocería, o no, el resultado de las urnas en el caso de que no fuera él el vencedor.

  •     EL ESTADO DE SALUD DE  HILLARY

El estado de salud de la candidata demócrata sacudió la campaña ante la descompensación que sufrió durante la ceremonia por el 15 aniversario de los atentados del 11 de septiembre. Hillary tuvo que suspender su gira por una neumonía. Sus asesores debieron aclarar que sólo fue un malestar pasajero, ante el temor de que Trump saque provecho en el tramo final de la contienda, pero finalmente le pasó factura.

  • LA EVASIÓN DE IMPUESTOS DE TRUMP

El 1 de octubre The New York Times publicaba que Donald Trump podría haber evitado de manera legal pagar impuestos durante 18 años. Según el rotativo, el republicano declaró pérdidas en 1995 por 916 millones de dólares, lo que le habría valido una deducción impositiva de hasta 50 millones de dólares al año. Se elevó entonces otro de los grandes escándalos de esta campaña política.

La revelación supuso un jugoso argumento para los que acusan al magnate de no declarar su renta porque tiene algo que ocultar o porque no es tan rico como a él le gusta alardear. Su audaz olfato para los negocios es una de las garantías que expone como prueba de que conducirá al país por la senda del éxito económico si llega a la Casa Blanca.

Todos los candidatos muestran su declaración de impuestos desde la década del 70. Su principal rival, quien sí ha publicado la suya, atacó esta falta de transparencia en el primer debate presidencial. Hillary Clinton argumentó que "quizás no quiere que los estadounideses sepan que no ha pagado ningún impuesto federal", a lo que Trump contraatacó "eso me convierte en listo". Y añadió, "divulgaré mis declaraciones de impuestos cuando ella divulgue sus 30.000 correos electrónicos que han sido borrados".

  • ESCÁNDALOS SEXUALES

"Cuando eres una estrella, te dejan hacer, puedes hacerles lo que quieras". Eso afirmaba Trump en un vídeo publicado por 'The Washington Post' en vísperas del segundo debate presidencial.

El video difundido por The Washington Post el 7 de octubre, sembró la mayor crisis en la campaña del candidato republicano. Un escándalo que le ha costado apoyos dentro de su propio partido y que forzó a su esposa, Melania Trump, a salir en su rescate. "Las palabras de mi marido son inaceptables y ofensivas", dijo, pero pidió que aceptaran sus disculpa.

Por primera vez en casi año y medio de campaña, Trump ofreció disculpas públicas luego de que se publicaran comentarios fuera de cámara hechos por el político en 2005.

Desde antes del escándalo el republicano no era querido por las mujeres. Aproximadamente el 55% de las mujeres adelantó en octubre que votará por Clinton, contra 36% que prefiere a Trump, de acuerdo con un sondeo de Politico/Morning Consult.

 

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