Los europeos deberán acreditar "un buen nivel de inglés" y competencias que justifiquen su presencia en el país, según un plan inspirado en el modelo australiano que pondrían en marcha hacia 2020 si ganan el referéndum y las siguientes legislativas, según esta propuesta suscrita por notorios políticos conservadores.

"El derecho automático de todos los ciudadanos de la UE de instalarse y trabajar en el Reino Unido desaparecerá", aseguraron el exalcalde de Londres, el conservador Boris Johnson, que aspira a suceder al primer ministro, David Cameron, y el actual ministro de Justicia, Michael Gove.

"En las próximas elecciones legislativas, crearemos un verdadero sistema de inmigración con puntos basándonos en el modelo australiano", añadieron estos políticos, enfrentados a Cameron, que pide el voto a favor de seguir en la UE.

La inmigración es uno de los principales motivos de preocupación del elector partidario de la salida de la UE, que argumenta que hay demasiados extranjeros en el país y su presencia colapsa la sanidad o la educación y encarece la vivienda.

Unos 3 millones de ciudadanos de la UE vivían en el Reino Unido en 2015, más del doble que en 2004, según datos del Observatorio de migración.

La cifra de inmigrantes europeos aumentó considerablemente con la crisis en España, Italia, Grecia y Portugal, que llevó a miles y miles de jóvenes de estos países del sur de Europa a emigrar al Reino Unido, atraídos sobre todo por la disponilidad de trabajos -la tasa de desempleo es del 5,1%, cuando en España es del 21%

PUB/IAM