De nuevo, como ya ocurrió con el Brexit y el No en Colombia, es una gran sorpresa porque el resultado no había sido previsto por las encuestas. Un populista con un discurso xenófobo y antisistema, rompe los pronósticos de los sondeos y logra una victoria que aboca a su país a lo desconocido.

Como candidato, el republicano ha prometido romper con dogmas internacionales, como la defensa del libre comercio, la cláusula de defensa colectiva de la OTAN o la no proliferación nuclear en Asia.

A nivel nacional, el republicano prometió en campaña medidas controvertidas de difícil aplicación, como la prohibición a la entrada de musulmanes extranjeros o expulsar a todos los inmigrantes indocumentados.

En la arena internacional, deberá abordar el papel de EEUU en la guerra contra el ISIS en Irak y Siria, la tensión con Rusia o el auge de los aliados asiáticos, como China.

1.Prohibición a  los musulmanes

Los musulmanes en Asia se resistían a aceptar la noticia de que el candidato republicano, que hizo campaña con una fuerte retórica anti-islam, se convertirá en presidente de la superpotencia.

Trump hizo su declaración más controvertida acerca del islam en diciembre pasado, suscitando la ira entre sus 1.500 millones de fieles, cuando llamó a prohibirles la entrada a Estados Unidos luego de una matanza perpetrada en California.

"Tengo mucho miedo, ¿habrá más guerras?", se preguntó este miércoles el activista musulmán Alijah Diete, mientras Donald Trump se dirigía hacia la victoria electoral en Estados Unidos.

Algunos observadores reaccionaron con mayor cautela, confiando en que su retórica populista haya sido sólo una forma de conseguir votos y que no se traducirá en políticas xenófobas cuando esté en el poder.

"Esperamos que los comentarios de Trump contra los musulmanes sólo hayan buscado impulsar su campaña y que tenga en cuenta que hay muchos musulmanes en Estados Unidos", dijo Tahir Ashrafi, un veterano funcionario gubernamental indonesio.

Otros manifestaron preocupación de que sus políticas resulten discriminatorias hacia los musulmanes de Estados Unidos.

"Sus políticas contra los musulmanes serán discriminatorias", dijo Munarman, portavoz del grupo de línea dura Islamic Defenders Front. "Para él, los musulmanes son extranjeros."

2.Muro en la frontera con México: miedo a las deportaciones

Fue de una de sus primeras propuestas y la más polémica. Trump quiere forzar a México a pagar el muro de 1.600 kilómetros que quiere construir en la frontera para frenar la inmigración ilegal y cuyo coste, según el propio magnate, ascendería a unos 8.000 millones de dólares. Su plan es bloquear las remesas que recibe del país latinoamericano de sus inmigrantes en EE UU si México no accede a pagarlo.

El presidente electo prometió durante su campaña que cancelará las acciones ejecutivas migratorias del presidente Barack Obama y deportará a los 11 millones de inmigrantes indocumentados en un plazo de 18 meses.

3.La tortura funciona y otras medidas contra el terrorismo

El candidato republicano es partidario de enviar tropas de EE UU para combatir al grupo yihadista Estado Islámico (EI) en Irak, especialmente contra los pozos petrolíferos. En Siria, sin embargo dejaría al Gobierno de Bachar Al Assad y a su alido ruso la lucha contra el grupo terrorista. También ha dicho en alguna ocasión que "la tortura funciona" y que mantendría y aumentaría los presos en la cárcel de Guantánamo (Cuba).

4.Derecho a portar armas de fuego.

"Si la licencia de conducir, que es considerada un privilegio, tiene validez en todo el país también debe tenerlo el derecho constitucional de poseer armas". Ese es uno de los argumentos que utiliza Trump en su página web para defender el derecho a los ciudados a poseer y portar armas en los 50 estados de EE UU, donde mueren una media de 92 personas al día por arma de fuego (asesinato, suicidio o accidente), según datos de The New York Times.

5.Bajar impuestos y otras medidas económicas

Según detalla The Hispanic Council, Trump ha hecho especial hincapié en sus medidas económicas porque es la principal preocupación para el 44% de los estadounidenses. Por ello, el magnate promete bajar los impuestos a tasas no aplicadas desde la Segunda Guerra Mundial, con un tope del 15% (actualmente es el 40%) para cualquier empresa. También pretende eliminar el impuesto de ganancias a más de 73 millones de hogares y el de la muerte que controla las herencias, así como quitar deducciones y exenciones que considera "innecesarias".

6.El "invento" del cambio climático

Trump no cree que el cambio climático esté producido por el hombre y se ha comprometido a "cancelar" el Acuerdo del clima de París, porque, según dice, es malo para los  negocios estadounidenses."El concepto de calentamiento global fue creado por y para los chinos con la intención de hacer menos competitiva a la industria norteamericana", es la línea de sus comentarios acerca del tema. Se trata de una afirmación que hizo vía Twitter hace cuatro años y que luego ha querido relativizar. “Es por causas naturales”, dice ahora.

Su programa energético plantea dejar sin efecto todas las acciones de Obama que “son destructoras de empleo”, incluyendo el plan de acción sobre el clima. Trump se erige en salvador de la industria del carbón, promete renovar la solicitud de permiso del oleoducto Keystone (Canadà-Golfo de México), vetado por Obama,  se propone fomentar la producción de petróleo y gas natural y detener la financiación estadounidense a los programas de la ONU contra el calentamiento global. 

7.Relación con la OTAN

Trump dijo que, si es presidente, no se sentirá obligado a defender a los países de la OTAN en caso de ataque exterior, como prescribe el tratado de la organización. Desvincularse de esta obligación rompe con casi siete décadas de implicación de EE UU en la seguridad europea.  El argumento de Trump es que EE UU gasta demasiado protegiendo a países ricos y que estos podrían sufragar ellos mismos la factura. No se refiere sólo a los europeos, sino a los aliados asiáticos, otro de los pilares de la política exterior norteamericana desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

La Unión Europea no estaba preparada para la victoria de Donald Trump. Uno de los más rápidos en reaccionar ha sido Jens Stoltenberg, secretario general de la OTAN: “Hacemos frente a un nuevo clima de seguridad desafiante, incluyendo guerra híbrida, ciberataques, la amenaza del terrorismo. El liderazgo de Estados Unidos es más importante que nunca”, ha señalado este miércoles en un comunicado el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Jens Stoltenberg.

8.Relaciones ruso-norteamericanas

Trump no solo ha intercambiado alabanzas con Putin, de quien ha dicho que admira precisamente sus métodos expeditivos, sino que a priori, es un presidente con el que al menos, en un primer periodo, podrá sentirse mucho más cómodo el actual líder del Kremlin.

El candidato republicano es favorable a entenderse con Rusia, comparte la  misma visión que Moscú sobre el conflicto civil en Siria. Cuando le preguntaron si como presidente reconocería la anexión de Crimea, dijo: “Ya veremos.". Por lo que, lograr reformular las relaciones con Washington le interesa a la agenda de Putin.

The Washington Post escribió que el interés por Rusia se debe en gran medida a su pasado empresarial. Su forma de ver el mundo está más marcada por su condición de empresario que por sus asesores en política exterior. Desde principios de los años 80 viajó en numerosas ocasiones a Moscú en busca de inversores; sin embargo, sus intentos no tuvieron éxito.

El presidente ruso Vladimir Putin felicitó rápidamente a Donald Trump con un telegrama en el que aboga por un "trabajo mutuo para sacar a las relaciones entre Rusia y Estados Unidos de su situación crítica".

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