Tras más de 15 horas de debate, los senadores dieron un fuerte respaldo al impeachment de la primera mujer en presidir Brasil, suspendida desde el 12 de mayo acusada de haber violado la Constitución al autorizar gastos a espaldas del Congreso.

Por 59 votos a 21, a la jefa de Estado se le inició el proceso, que ayer la convirtió en “rea”. El juicio durará 16 días y la sentencia, proferida por la Cámara Alta, vendrá también de una votación el próximo 25 de este mes.

Ahora, el veredicto de la cámara alta será enviado al Tribunal Supremo Federal (TSF) para que fije la fecha del juicio político, que se celebrará en el Senado y estará dirigido por el presidente del TSF, Ricardo Lewandowski, quien ya ha sugerido el 25 de agosto.

Si durante el 'impeachment' un mínimo de 54 senadores hallan culpable a la mandataria latinoamericana, entonces será apartada definitivamente del cargo y será inhabilitada para los próximos ocho años. Si eso pasa, se dejará caer el telón sobre los 13 años en el poder del Partido de los Trabajadores (PT), emblema de la izquierda latinoamericana. El único precedente en Brasil es el del ex presidente Fernando Collor.

En ese caso su ex vicepresidente Michel Temer, que ya asumió la presidencia de manera interina y a quien la mandataria acusa de traicionarla y dar un "golpe legislativo" en su contra, terminará su mandato, que se extiende hasta el fin de 2018.

Alejada del poder desde mayo, abandonada por aliados y con débiles apoyos entre sus propias filas, la presidenta brasileña Dilma Rousseff está cada vez más cerca de dejar su cargo definitivamente y sólo un "milagro" podría salvarla, coinciden analistas.

Desde la residencia presidencial donde aún permanece, Rousseff ha dicho que publicará una "carta al pueblo brasileño" en la que se comprometerá a convocar un plebiscito para que los ciudadanos decidan si quieren adelantar elecciones en caso de que consiga derrotar al impeachment. La idea no es compartida por la cúpula del propio PT.

Lula viajó a Brasilia para afinar los detalles de esa carta, pero Sergio Praça considera que el efecto de esa misiva será nulo."Ninguno. Ni siquiera parece que el PT va a apoyar eso", comentó.

 

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