El ex mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva acusó este miércoles a sus enemigos de querer acabar con el Partido de los Trabajadores (PT) y con su eventual candidatura a la presidencia en 2018, a través de las denuncias de corrupción por las que será juzgado.

"Cada elección es el momento de inventar una historia. Ellos quieren acabar ahora con el PT. Necesitan destruir al PT", afirmó Lula durante un acto electoral en Ceará, según la web de la formación.

Ante la entregada militancia de la región más pobre del país, bastión tradicional del partido, Lula rebatió de nuevo a sus acusadores que, para él, responden a los intereses de las élites conservadoras. 

En la tarde del martes, el ex mandatario (2003-2010) conoció que será juzgado por corrupción y lavado de dinero en el caso Petrobras, después de que Sergio Moro, el temido magistrado que puso en jaque a la clase política y empresarial de Brasil, aceptara la denuncia en su contra. 

"Miro a la cara de cada uno y digo: si encuentran un real en mi vida que no sea mío, ya no seré nada más en esta vida", reafirmó el ex mandatario.

"Pero si no lo encuentran, quiero que tengan la misma dignidad y pidan disculpas por deshonrar a un hombre que tuvo la osadía de sacar al pueblo del siglo XVIII", lanzó.

La Fiscalía inculpó a Lula de haber recibido beneficios por un equivalente de 3,7 millones de reales (1,1 millones de dólares) de la constructora OAS, una de las principales involucradas en la confabulación que se enquistó en Petrobras para desviar fondos públicos hacia la política.

Una acusación que el ex mandatario siempre negó tajantemente.

"Estoy ofendido y dolido. Ofendido porque nunca imaginé que a los 71 años de edad, tendría la vida revuelta por unos chicos del Ministerio Público", confesó.

Bajo el fuerte calor del noreste, el exmandatario visitó varias ciudades de Ceará acompañando a los candidatos para las elecciones municipales de octubre, la primera gran prueba para el PT después de que la destitución de Dilma Rousseff el 31 de agosto cerrara su ciclo de 13 años en el poder.

"Además de apartar a Dilma, ellos sabían que tenían que "cuidar" de Lula. 'Si ese Lula es candidato de nuevo, va a ser malo para nosotros'", lanzó en referencia a las fuerzas conservadoras que, según él, están detrás del "golpe" que sacó del poder a Rousseff.

El caso OAS, sin embargo, podría marcar el inicio de una larga peregrinación del expresidente por los tribunales, quien ya está siendo procesado en una corte de Brasilia por tentativa de obstrucción de la justicia. 

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