A pesar de que el gobierno de Mauricio Macri tiene como prioridad luchar contra una inflación que va por sobre el 30%, el gobierno ha tomado medidas para quitar las subvenciones de los insumos básicos y, en algunos casos, aplicar alzas en los costos. Si ya se anunció que habría para el agua, la energía y el gas (que se aplicarán mañana), ahora es el transporte público el que sufrirá un alza del 100%: viajar en autobús pasará de 3 a 6 pesos el pasaje, y el tren de 2 a 4 pesos.

El ministro de Transportes, Guillermo Dietrich, ha asegurado que en este caso, a pesar del alza en los pasajes el gobierno no ha quitado el subsidio e incluso los ha aumentado en un 20%. Esto, para incluir a casi seis millones de personas en la tarifa social que ya existe. Según Dietrich, en caso de que el subsidio se retire, el precio del colectivo pasaría a costar 13,50 pesos en Buenos Aires.

Esta serie de anuncios eran considerados como muy delicados, por los que el gobierno trató de cuidarlos al máximo. Durante el anuncio, el ministro de Transportes apareció acompañado tanto de autoridades del sector privado como de los sindicalistas.

El kirchenismo había mantenido congelados los precios de agua, luz, gas, transporte y de todos los servicios básicos como parte de su política social, con lo que ayudó a la gran calma que se vivía en Argentina durante los últimos años, a pesar de que la economía se había estancado desde el último año de gobierno de Néstor Kirchner.

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