"Esta es, por lejos, la peor cosa que ha llegado a esta corte", dijo con enojo la jueza Leslie Ghiz sobre el caso de April Corcoran, una madre estadounidense que entregaba a su hija de 11 años para que fuera abusada sexualmente por el hombre que le vendía droga. 

Sucedió en Ohio, Estados Unidos, donde April Corcoran de 32 años de edad fue sentenciada a 51 años en prisión. Se le encontró culpable de pagar su adicción a la heroína entregando a su hija y dando su consentimiento para que fuera violada. Además, después de cada atroz acto, la mujer drogaba a la niña como "premio" por lo sucedido.

April Corcoran, de 32 años, madre de la menor.

April Corcoran, de 32 años, madre de la menor.

Hamilton County Sheriff’s Office

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¿Lo peor? Algunos de estos actos quedaron registrados en video, también con el consentimiento de la madre. Shandell Willingham de 40 años, violador y distribuidor de droga, aún espera su sentencia. 

"Ella no tenía los medios ni el dinero para comprar heroína, así que ofreció a su hija a cambio", explicó la fiscal Katie Pridemore, durante el juicio. También agregó que ser drogada le causaba vómitos a la menor. 

Shandell Willingham, de 40 años de edad, vendedor de droga

Shandell Willingham, de 40 años de edad, vendedor de droga

Hamilton County Sheriff’s Office

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Corcoran se declaró culpable de al menos 10 cargos, entre los que destacan complicidad en violación, tráfico de personas y poner en peligro a un menor de edad, detalló el periódico "Cincinnati Enquirer". 

"Todos sabemos lo que causan las drogas. Pero, que usted, como madre, ofrezca así a su hija es algo incomprensible", comentó Pridemore y añadió: "Ella merece morir en prisión", según información del sitio "The Huffington Post".  

La mujer se mostró arrepentida y quiso hacerse responsable de lo sucedido, según explicó James Bogan, su abogado, por lo que rechazó un acuerdo con la fiscalía de la Corte de Apelaciones del Condado de Hamilton, en Ohio. 

Sylvia Corcoran, madre de April Corcoran y abuela de la menor, vio uno de los videos grabados por Shandell Willingham: "Escuché su voz. Fue horrible, realmente horrible. ¿Cómo pudo hacerle esto? No sé si mi nieta volverá a tener una vida normal", comentó a la cadena local WLWT.