"Estoy decretando el lunes 18 de abril día no laborable y tampoco va a haber actividad educacional para poder sumar estas medidas especiales" al plan de racionamiento de energía, anunció Maduro ante miles de seguidores en el palacio presidencial de Miraflores, en el centro de Caracas.

El mandatario explicó que tomó esa decisión aprovechando que el martes es feriado por fiesta patria como un "puente de ahorro energético". La semana pasada había declarado los viernes libres para el sector público, por los próximos dos meses, por lo que los empleados volverán al trabajo el miércoles.

"Voy a modificar el huso horario de Venezuela (-4H30 GMT) a partir del primero de mayo para sumar en el ahorro eléctrico del país", anunció además Maduro, quien señaló que precisará la medida el viernes o en los próximos días. Esas decisiones forman parte de un plan especial que emprendió el gobierno para enfrentar la severa sequía provocada por el fenómeno El Niño, que mantiene en niveles críticos los 18 embalses del país.

Maduro ya había bajado el horario laboral a seis horas diarias en ministerios y empresas públicas, y decretado la Semana Santa como no laborable para el sector público y privado, lo cual, señaló, ha resultado exitoso para el ahorro de energía.

La semana pasada extendió a nueve horas diarias el racionamiento eléctrico para grandes consumidores -como los hoteles- que deben generar su propia energía, una medida que arrancó en febrero con cuatro horas, y llevó a centros comerciales a acortar su horario de atención.

La Central Hidroeléctrica El Guri, principal embalse ubicado en el estado Bolívar (sureste) y que abastece 70% de la electricidad que consume el país, está a apenas 3,66 metros por encima del nivel mínimo de 240 metros sobre el nivel del mar.

"Hay que enfrentar este fenómeno extremo de sequía que en promedio ha aumentado 1,5 grados centígrados este 2016, cantidad que se esperaba para 10 años. En el Guri como epicentro ha aumentado 3 grados centígrados, es casi una tragedia ambiental y tenemos que adaptar todas nuestras formas de vida", añadió Maduro.

Las medidas de ahorro energético del gobierno han sido criticadas por la oposición y analistas económicos que aseguran afecta la productividad de un país en aguda crisis económica, con la inflación más alta del mundo (180% en 2015) y escasez de alimentos.

Venezuela, que vivió una dura crisis eléctrica en 2010, sufre apagones sobre todo en las provincias, y racionamientos de agua, lo que aumenta las dificultades cotidianas.

 

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