Otras protestas de este tipo estaban previstas en otras ciudades francesas y del mundo, en especial en Suiza y en Canadá.

Según Greenpeace, unas 1.200 personas se concentraron en Morges, cerca de Lausana, en Suiza.

Entre las pancartas desplegadas durante la manifestación parisina se podía leer "Monsanto empresa criminal".

"Monsanto es la caricatura de las multinacionales depredadoras", denunció Benjamin Sourice, portavoz del colectivo Engraineurs, uno de los que organizó la manifestación en la capital francesa.

Bajo un discreto control policial, la manifestación se desarrolló de forma pacífica, al contrario de las violentas protestas que se están sucediendo en Francia en estos dos últimos meses contra la reforma laboral.

Estas protestas contra Monsanto se producen pocos días después de que la Unión Europea postergara su decisión sobre la renovación de la autorización del glifosato, sustancia activa utilizada en los herbicidas cuyas consecuencias sobre la salud humana son objeto de debate. El herbicida Round Up, producido por Monsanto, contiene esta sustancia.

 

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