La marcha convocada para este martes contra la populista Keiko Fujimori, favorita para ganar la presidencia del Perú, revela las divisiones en el país a cinco días del balotaje que la opone al economista de centroderecha Pedro Pablo Kuczynski.

La manifestación, organizada por el colectivo "Keiko no va", aspira a superar las 50.000 personas que congregó una marcha similar en Lima antes de la primera vuelta del 10 de abril, que ganó Keiko Fujimori.

Los organizadores aseguran que Kuczynski encabezará la marcha codo a codo con su nueva aliada, la izquierdista Verónika Mendoza, quien quedó en tercer lugar en la primera ronda.

La protesta es percibida como la última oportunidad para impedir que la hija del encarcelado expresidente Alberto Fujimori, condenado desde 2009 por crímenes de corrupción y lesa humanidad, sea elegida el 5 de junio como la primera mujer presidente de Perú.

Los opositores a la hija de quien gobernó con mano firme los destinos de Perú entre 1990 y 2000 consideran que su triunfo significaría el regreso al poder de aquel régimen autócrata en el que Keiko se desempeñó como primera dama.

A ello se suma la percepción de que el narcotráfico gana terreno en la política, a raíz de una denuncia por presuntos vínculos de un importante dirigente y financista del partido fujimorista Fuerza Popular con el lavado de dinero y el tráfico de drogas.

"Esta movilización es sumamente importante para defender la endeble y precaria democracia que tenemos ante la posibilidad de que llegue al poder un grupo político que está muy vinculado al narcotráfico", dijo a la AFP el portavoz del movimiento "Keiko no va", Jorge Rodríguez.

Rodríguez agregó que Keiko Fujimori "plantea al país propuestas de retroceso y regresión" tras lo avanzado en 15 años de democracia. La protesta recorrerá el centro de Lima y culminará con un mitin.

Kuczynski, un exbanquero y exministro, recibe tanto el apoyo de este movimiento social como de los excandidatos César Acuña y Julio Guzmán, quienes debieron abandonar la carrera electoral cuando figuraban entre los favoritos antes de la primera vuelta.

La última vez que tiendas políticas de tendencias divergentes se aliaron en una marcha fue para protestar contra la segunda reelección de Alberto Fujimori, en 2000, en medio de denuncias de compra de votos de congresistas y de las líneas editoriales de medios de comunicación.

- Fujimori imparable -

Kuczynski, de 77 años, que había mantenido una campaña pasiva en las últimas semanas, tomó un nuevo impulso el lunes luego de que la izquierdista Mendoza le dio su respaldo.

"Voy a votar contra la señora Fujimori", afirmó Mendoza, quien dijo que votar en blanco o nulo favorecía a Keiko. "Por eso, para cerrarle el paso al fujimorismo, sólo queda marcar PPK" (acrónimo de Pedro Pablo Kuczynski), aseveró la candidata del Frente Amplio, que obtuvo 18,74% de votos en la primera vuelta.

PPK necesita urgentemente de apoyos más allá de sus simpatizantes ideológicos porque todas las encuestas lo colocan hasta ahora unos cinco puntos detrás de Fujimori, en medio de un alto porcentaje de indecisos (21%).

A diferencia de la marcha de la primera vuelta, cuando Keiko Fujimori suspendió sus actividades, en esta ocasión la candidata ha preferido mantener e incluso reforzar su agenda. Este martes realizará un mitin en el Callao, el puerto vecino a Lima, con pre concentraciones de simpatizantes en diversos puntos de la capital.

Fujimori, populista de derecha, cuestionó el apoyo de la izquierdista Mendoza al liberal PPK. "Lamento que Mendoza no sea consistente con sus propuestas y convicciones", dijo a la prensa.

 

PUB/IAM