Los líderes republicanos del Congreso de Estados Unidos intentaron en la noche del miércoles quebrar una sentada de 12 horas de los legisladores demócratas en protesta por el rechazo de la mayoría de restringir el acceso a las armas de fuego, diez días después de la masacre de Orlando.

La dramática acción de los demócratas fue un gesto espectacular en una institución generalmente respetuosa del protocolo y obligó al presidente de la Cámara, el republicano Paul Ryan, a declarar un receso.

Ryan intentaba iniciar la sesión en medio de cánticos de los representantes que protestaban contra su pretensión de poner fin a la sentada.

El presidente de la Cámara, que calificó a la protesta de "estratagema publicitario", se negó a poner a votación dos proyectos reclamados por los demócratas: uno para ampliar el pedido de antecedentes para la compra de armas de fuego, y otro que busca prohibir la venta de armas a personas que integran listas del FBI de sospechosos de terrorismo.

Las propuestas fueron rechazadas el lunes en el Senado.

En cambio, Ryan llamó a votar otros asuntos en un intento por devolver normalidad a la sesión mientras los demócratas gritaban "sin ley, sin receso", en alusión a los esfuerzos para suspender el descanso del 4 de julio, día de la independencia.

Luego, Ryan declaró el receso y abandonó el hemiciclo, pero decenas de legisladores demócratas permanecieron en sala.

La sentada comenzó antes del mediodía.

"Debemos ocupar el hemiciclo de la Cámara hasta que haya acción", dijo entonces el demócrata John Lewis, ícono de los derechos civiles que marchó con el reverendo Martin Luther King en los años 60, frente a docenas de colegas sentados en el piso alfombrado de la sala.

Después del ataque en una discoteca gay de Orlando que dejó 49 muertos, los congresistas demócratas presentaron varios proyectos para endurecer las leyes sobre armas de fuego.

La sentada es un hecho histórico en la trayectoria del Congreso: La última protesta de este tipo ocurrió en 2008, esta vez liderada por los republicanos, cuando trataron de forzar un voto para expandir pozos petroleros y aliviar los altos precios de la gasolina de esa época, según reporta The Washington Post. Antes de eso, desde los años '70s solo ha ocurrido otra sentada, en 1995, por un debate presupuestario.

 

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