Medina , del centrista Partido de la Liberación Dominicana (PLD, en el poder desde hace 12 años), sacaba 27 puntos de ventaja a su principal rival, Luis Abinader, del socialdemócrata Partido Revolucionario Moderno (PRM), con 35,18%, según el boletín de la Junta Central Electoral (JCE).

Ningún presidente dominicano había obtenido hasta ahora este caudal electoral. Medina , considerado el gobernante latinoamericano más popular -según la consultora mexicana Mitofsky-, tiene a su favor el crecimiento económico de este país turístico -7% en 2015- y la cercanía con la gente en su estilo de gobernar.

"El dominio de los órganos del Estado, la administración de recursos sin un Congreso que le haga contrapeso, la política de asistencia social y la estabilidad macroeconómica" le han favorecido, afirmó a la AFP el politólogo Rafael Toribio Domínguez, exrector del Instituto Tecnológico de Santo Domingo.

Medina , un economista y químico de 64 años, supera el 51,2% de sufragios que obtuvo en 2012. En esos comicios ganó sin opción a reelección inmediata, pero en 2015 impulsó una reforma constitucional que le permitió buscar el segundo mandato.

El presidente siempre figuró en las encuestas como favorito para la reelección, con una oposición debilitada al haberse dividido en 2014 el otrora poderoso Partido Revolucionario Dominicano (PRD), de donde salió el PRM.

Las autoridades aún no precisan los niveles de participación del total de 6,7 millones de dominicanos que fueron convocados a elegir, además de presidente y vicepresidente, a 32 senadores, 190 diputados y autoridades municipales.

Tampoco hay datos consolidados sobre los senadores y diputados, pero en datos preliminares Medina también tiene la composición a su favor, aunque no tan contundente como la actual.

Las calles de la capital lucían tranquilas. Ninguno de los dos candidatos se ha pronunciado sobre los resultados, aunque se planea una celebración del PLD este lunes.

Analistas como los politólogos Berlaminio Ramírez y Rafale Toribio Domínguez, señalaron a la AFP que Medina tendrá varios desafíos: fortalecer la institucionalidad del Estado, reducir la delincuencia y la desigualdad social.

Pese al crecimiento económico, uno de los mayores de América Latina, la pobreza afecta a 40% de los 10 millones de dominicanos y el desempleo alcanza el 14% (datos oficiales).

Un 20% de los más pobres no recibe ni 5% de las riquezas del país, mientras que 20% de los más ricos se beneficia con 50%, según la ONG británica Oxfam.

Observadores internacionales y analistas locales señalan la urgencia de impulsar tras estos comicios reformas en el sistema electoral, con un mayor equidad y control en los recursos que usan los partidos, así como también superar las deficiencias del proceso de elección.

El conteo de votos fue confuso debido a que se aplicaron dos tipos de escrutinio: uno manual, que a las 08H30 locales (12H30 GMT) llevaba contadas poco más de la mitad de las 16.000 mesas electorales; y otro electrónico que tiene más urnas contabilizadas al ser más rápido.

La oposición protestó porque siempre se opuso al recuento electrónico. No obstante, ambos escrutinios, pese al número diferente de mesas, coinciden en el porcentaje de sufragios consignados a Medina y Abinader.

La jornada del domingo estuvo trastornada por problemas de logística, retrasos en la apertura de urnas, denuncias de irregularidades como compra de cédulas de identidad y proselitismo político afuera de los recintos electorales, lo cual está prohibido por ley.

Esta era la primera vez que se iba a usar el registro dactilar a la hora de votar y la transmisión electrónica de los resultados desde los colegios electorales, pero muchas máquinas no funcionaron y no había técnicos para resolver los problemas.

Aún sin explicación conocida, unos 3.000 técnicos electorales renunciaron a pocas de iniciar el proceso, lo que será investigado por la JCE.

En un país que ha vivido historias traumáticas con la dictadura de Rafael Trujillo (1930-1961), intervenciones de Estados Unidos y perpetuaciones en el poder (Joaquín Balaguer), la hegemonía que está consolidando el PLD preocupa a parte de los dominicanos.

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