Matteo Renzi, Angela Merkel y François Hollande buscarán cómo reactivar una Europa en plena crisis de identidad durante un encuentro que tendrá lugar en el Mediterráneo, a la altura de Italia.

"Es fácil echar la culpa de todo a Europa. Más difícil es intentar construir una Europa diferente, centrada más en los valores que en la gran finanza. Nosotros lo estamos intentando con todas las energías a disposición", escribió Renzi en Facebook.

El presidente del Consejo italiano recibirá a las 16H00 (14H00 GMT) a la canciller alemana y al presidente francés en Nápoles (sur), tras lo cual se trasladarán a Ventotene, una isla emblemática situada entre Roma y Nápoles, donde nació en los años 40 la idea de una Europa unida y libre y sirvió de cárcel a uno de sus padres fundadores.

En la isla, los tres dirigentes europeos rendirán tributo en su tumba al comunista y antifascista Altiero Spinelli, autor del célebre alegato "El Manifiesto de Ventotene", texto precursor del federalismo europeo.

Luego, se dirigirán al portaaviones "Garibaldi", buque insignia de la marina italiana, para una cena de trabajo a primera hora de la noche.

La decisión de Reino Unido de salir de la Unión Europea (UE), el llamado "Brexit", y sus consecuencias para el futuro de Europa, hizo reaccionar de inmediato a los dirigentes de Alemania, Francia e Italia, que en una minicumbre celebrada el 27 de junio en Berlín instaron a dar un "nuevo impulso" a la Unión Europea.

El encuentro del lunes fue organizado tres semanas antes de una cumbre europea extraordinaria prevista el 16 de septiembre en Eslovaquia, convocada tras el "Brexit".

La salida del Reino Unido de la UE representa "un fracaso político" para Europa y debe ser interpretada como "una gigantesca llamada de atención" para que la institución sea reformada rápidamente, advirtió Renzi a finales de julio.

Para responder a este reto, Francia e Italia preconizan una mayor integración europea, sobre todo en materia de seguridad y defensa.

"Es una de las lecciones del Brexit", declaró el presidente francés en julio en Lisboa, primera etapa de una minigira europea "post-brexit" de Hollande.

El gobierno italiano ha defendido también la idea de un pacto de seguridad para responder al terrorismo.

En una tribuna común publicada el pasado 11 de agosto, la ministra de Defensa italiana, Roberta Pinotti, y el u homólogo de Relaciones Exteriores, Paolo Gentiloni, recomendaron la creación de una "fuerza multinacional europea" para misiones específicas, bajo mando único.

Francia sugirió por su parte la idea de un financiamiento europeo para los proyectos comunes en materia militar. "Sobre este tema, Europa necesita una autonomía estratégica", sostiene Francia.

País que desea también la creación rápida de un cuerpo europeo de guardias fronterizos para reforzar las fronteras externas de la UE, ante el fenómeno de inmigración .

- Popularidad a la baja -

Merkel, que ha perdido popularidad tras la llegada masiva de migrantes a Alemania, apoya esta iniciativa, igual que Renzi, que mira con preocupación el número creciente de migrantes que llegan cada semana a la península.

Los tres líderes hablarán también de economía. El presidente francés ya sugirió duplicar de aquí a cinco años el plan Juncker (315.000 millones de 2015 a 2018), para invertir en transportes limpios, modernización digital e investigación.

Renzi, por su parte, es favorable a destinar parte de esas financiaciones a favorecer la cultura en Europa.

El primer ministro italiano busca convencer a sus homólogos, comenzando con Merkel, de que hay que acabar con la Europa de la austeridad, en momentos en que los ultranacionalistas ganan terreno en varios países.

Para Matteo Renzi, Europa no debe tener como único objetivo el equilibrio de las cuentas públicas, y exige, al igual que Francia, más inversión y flexibilidad en materia de disciplina presupuestaria.

La canciller alemana está menos abierta a estos proyectos, y de una forma general, a toda respuesta "federalista" a la crisis abierta por el "Brexit". Además, el año que viene habrá elecciones legislativas en Alemania.

Francia también entra en periodo electoral, con las presidenciales del año próximo, y muchos son los que temen que pese la perspectiva de los comicios.

 

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