Europa ha visto una reducción de los derechos humanos en el último año como consecuencia de los temores a nuevos atentados islamistas tras los registrados el año pasado en París y a la ola de migrantes, según el informe anual de la organización Human Rights Watch (HRW).

El "World Report 2016" de HRW, de 659 páginas y presentado el miércoles, revisa las prácticas en derechos humanos en más de 90 países y critica con respecto a América Latina leyes aprobadas en Bolivia, Ecuador y Venezuela para controlar a activistas y socavar a grupos independientes.

El eje del informe sobre lo ocurrido en 2015 es la crisis de los refugiados en Europa y las diferentes medidas adoptadas por sus países para enfrentar el flujo de personas más importante desde la Segunda Guerra Mundial y los atentados terroristas que tuvieron lugar en Francia en noviembre pasado.

"El temor a ataques terroristas y flujos masivos de refugiados está llevando a muchos gobiernos de Occidente a retroceder en la protección de los derechos humanos", afirmó el director de HRW, Kenneth Roth, en un comunicado.

La llegada de refugiados a Europa, en su gran mayoría a raíz del conflicto en Siria, sumado a los ataques contra civiles en nombre del grupo extremista Estado Islámico (EI) ha provocado además un aumento de la islamofobia, según esta organización de derechos humanos.

Entre las medidas adoptadas en Europa, HRW menciona la ley aprobada en Francia tras los atentados de París que prolongó el estado de emergencia, amplió el arresto domiciliario a toda persona sobre la cual existan razones serias de pensar que su comportamiento constituye una amenaza para la seguridad y el orden público, y simplificó los operativos policiales sin autorización judicial.

En Estados Unidos, los legisladores han utilizado la amenaza terrorista para intentar revertir recientes modestas restricciones al poder de las agencia de inteligencia de llevar a cabo programas masivos de vigilancia.

"En varios recientes ataques en Europa, los perpetradores eran conocidos de los servicios policiales, pero la policía estaba muy desbordada para seguir el tema, lo que sugiere que lo que se necesita no es más datos sino más capacidad para seguir objetivos", señala HRW.

- Nuevos "chivos expiatorios" -

La preocupación de Europa sobre los nuevos refugiados como amenaza terrorista "es una distracción peligrosa con respecto a su propio extremismo violento, por los agresores de París eran en su mayoría ciudadanos belgas y franceses", agrega, en referencia a la creciente discriminación contra los musulmanes.

HRW recuerda que la "exclusión social" en los suburbios europeos es una de las razones de radicalización entre los jóvenes.

Esta situación de rechazo al migrante no se remite al Viejo Continente solamente, ya que también existe una "islamofobia flagrante y una diabolización sin vergüenza de los refugiados" en Estados Unidos.

El candidato presidencial republicano Donald Trump, que lidera las encuestas dentro de su partido para las primarias, ha propuesto por ejemplo prohibir el ingreso a Estados Unidos de los musulmanes.

Al convertir a los refugiados en "chivos expiatorios", los países occidentales corren el riesgo de alejarse de "comunidades cruciales en sus esfuerzos antiterroristas" y apartarse del derecho humanitario internacional, advirtió Roth.

"El efecto de dejar a los demandantes de asilo no mucha más alternativa que arriesgar sus vidas en un bote en el mar para llegar a Europa ha creado una situación caótica que aspirantes a terroristas pueden explotar fácilmente", se indica.

Al retroceso "visible" de los derechos humanos en los países occidentales se suma la sombra "invisible" en países como Rusia y China, entre los "peores infractores" en la materia.

"Represión de esta intensidad -incluyendo el silenciamiento de grupos críticos en Rusia y la detención de activistas y abogados de derechos humanos en China- no se ha visto en décadas", según HRW, que también critica al partido en el poder en Turquía por medidas similares.

 

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