Miles de civiles huyeron del sector rebelde de Alepo con destino a las zonas controladas por el régimen de Damasco, al tiempo que el ejército sirio conseguía controlar, al menos, un tercio de la parte de la ciudad en manos de los insurgentes.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), cerca de 10.000 civiles huyeron de Alepo Este desde entre la noche del sábado y el domingo. 

"Al menos 6.000 de ellos fueron al barrio [controlado por las fuerzas kurdas] de Sheij Maqsud, el resto, se fue a las zonas gubernamentales de Alepo", precisó el OSDH. 

Estos éxitos militares del ejército sirio son los más importantes desde el inicio de la ofensiva lanzada el 15 de noviembre para retomar la parte oriental de la ciudad, en manos de los rebeldes desde 2012.

Las fuerzas del régimen asedian desde hace cuatro meses la zona oriental de Alepo, en la que residen unas 250.000 personas. 

La conquista, el sábado, del barrio de Massaken Hanano, el mayor de Alepo Este, marcó el inicio de este avance del ejército, que el domingo se apoderó de los barrios colindantes de Jabal Badro, Baadin, Inazarat, Al Sakan Al Shababi y Ain Al Tall, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). 

"Los rebeldes han perdido, al menos, el 30% de su territorio en Alepo" y la mayor parte del norte del sector que controlan, declaró Rami Abdel Rahman, director del OSDH.

Al mismo tiempo, los combates continuaban en el barrio estratégico de Sakhur, otro feudo rebelde, con violentos bombardeos, cuya toma permitiría al régimen cortar el sector rebelde en dos, y en el de Haydariyé. 

"El avance rápido del ejército se debe a la estrategia de su ataque contra Alepo Este, a través de varios frentes, debilitando a los rebeldes", explicó el director del OSDH, Rami Abdel Rahman. 

Massaken Hanano fue el primer barrio conquistado por los rebeldes en el verano de 2012. El conflicto dividió la ciudad en dos partes: el este, controlado por los rebeldes, y el oeste, en poder del ejército.

PUB/CHS